El presidente del Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema), Hugo Bilbao, encabezó junto con el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Omar Judis, y referentes ambientales de todas las provincias, un nuevo encuentro en el que acordaron el funcionamiento y puesta en marcha del Fondo Fiduciario para restauración, conservación y manejo sustentable de bosques nativos.
“En la reunión acordamos mecanismos para poner en funcionamiento una herramienta fundamental para facilitar la transferencia de fondos de Nación a las provincias, siendo éstas las que tienen el manejo de los bosques nativos. Esto impacta no sólo en la biodiversidad sino también en el desarrollo de las economías regionales”, explicó Bilbao.
El Fondo creado por la Ley 26.331 de protección ambiental de bosques nativos, estará integrado por las partidas presupuestarias que le sean anualmente asignadas, que no podrán ser inferiores al 0,3% del presupuesto nacional; el 2% del total de las retenciones a las exportaciones de productos primarios y secundarios provenientes de la agricultura, ganadería y sector forestal, correspondientes al año anterior del ejercicio en consideración.
También lo integran los préstamos y subsidios que específicamente sean otorgados por organismos nacionales e internacionales; donaciones y legados; todo otro aporte destinado al cumplimiento de programas a cargo del Fondo; el producido de la venta de publicaciones o de otro tipo de servicios relacionados con el sector forestal; y los recursos no utilizados provenientes de ejercicios anteriores.
De la reunión también participaron el asesor de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación, Claudio Levy; la subsecretaria de ambiente de la Nación, Silvia Rébora; y la directora nacional de Bosques, Inés Gómez. Y la formaron también representantes de las áreas ambientales de los gobiernos de Catamarca, Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Chaco, Chubut, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero, San Juan, Santa Fé, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán.
 
“La conservación de los bosques nativos genera beneficios ambientales como la regulación hídrica, conservación de la biodiversidad, suelo y calidad del agua; fijación de emisiones de gases con efecto invernadero; contribución a la diversificación y belleza del paisaje y defensa de la identidad cultural”, agregó Bilbao, quien a su vez es representante ambiental de la provincia de Buenos Aires.
En noviembre de 2007 se sancionó en el país la ley que establece los presupuestos mínimos de protección ambiental para el enriquecimiento, la restauración, conservación, aprovechamiento y manejo sostenible de los bosques nativos, y de los servicios ambientales que éstos brindan a la sociedad. Asimismo, establece un régimen de fomento y criterios para la distribución de fondos por los servicios ambientales que brindan los bosques nativos.
“Más allá de las discusiones que se dan en función de distintas visiones respecto a cuál es la metodología más apropiada y hasta dónde se puede avanzar, lo que está claro es que es una constante en el pensamiento de los representantes de las 24 jurisdicciones, que hemos dado sustantivos pasos adelante en cuestiones de medio ambiente”, agregó el titular del Cofema.
 
Se consideran bosques nativos a los ecosistemas forestales naturales compuestos predominantemente por especies arbóreas nativas maduras, con diversas especies de flora y fauna asociadas, en conjunto con el medio que las rodea —suelo, subsuelo, atmósfera, clima, recursos hídricos— conformando una trama interdependiente con características propias y múltiples funciones, que en su estado natural le otorgan al sistema una condición de equilibrio dinámico y que brinda diversos servicios ambientales a la sociedad, además de los diversos recursos naturales con posibilidad de utilización económica.