Ambientalistas y científicos se han opuesto desde el primer día al paso del Rally Dakar por Bolivia, por considerar que es una actividad altamente contaminante que produce innumerables daños al patrimonio y a la cultura del país. Ahora estos mismos pretenden hacer una auditoria ambiental al reciente paso del Dakar. Quieren saber el impacto ambiental real del Rally y si es factible que se mantenga.

Luis Aguirre es un ecólogo de la Universidad Mayor de San Simón, quien opina que la competencia deja efectos colaterales en el medio ambiente, “El Dakar tiene su huella ecológica por todo el movimiento de gente y vehículos particulares, además de la cantidad de basura que se genera. En lo personal, pienso que el Dakar va contra todo lo que pregona el Gobierno. El Dakar es un claro símbolo del capitalismo, es para gente con mucho dinero, es un evento de élites y causan daño al patrimonio cultural más que al natural. Critico el Dakar porque al país le representa mucho dinero cuando esos fondos podían usarse para otro tipo de cosas“, sostiene Aguirre.

Es necesario hacer una auditoría ambiental al Dakar y ver los mecanismo bajo los cuales el Gobierno elabora la ficha ambiental. Hay que categorizar incluso el impacto que produce la competencia”, afirma Miguel Delgado, ingeniero ambiental. Desde las distintas regiones en donde pasa el controvertido Rally, se oyen opiniones disidentes y polémicas en contra de la realización de este evento. El Centro Ecológico de Pueblos Andinos (CEPA) le ha pedido al gobierno que difunda información acerca de los pormenores del paso del Dakar en Bolicia. “No hay un informe claro de la Gobernación sobre los impactos ambientales del paso del Dakar, lo que si hemos conocido es el daño a los cultivos. Los comunarios nos reportaron daños a los sembradíos de papa, quinua y alfalfa, también se manifestó la muerte de animales, pero no se han cuantificado los daños“. advierte Lambert Sánchez, Coordinador del Cepa.

No sólo Bolivia se ha mostrando en contra del paso del Rally, gran parte de los países en donde se ha corrido han existido voces en contra. Chile y Perú han elegido no renovar el contrato con la empresa organizadora. El Ambientalista boliviano Marcos Luján, reflexiona: “El impacto está más en la perturbación al ecosistema, porque los vehículos circulan en campo traviesa en su recorrido ingresan a rutas no tradicionales. Eso sí tiene afectación directa” sostiene Luján.