El proyecto presentado, denominado “Ley de Presupuestos Mínimos de Gestión Ambiental de Envases y Promoción del Reciclaje Inclusivo”, establece la responsabilidad del productor de los envases e integra a los trabajadores recicladores a la cadena de gestión, lo que posibilitará “más puestos de trabajo, mejores condiciones laborales y reducir el impacto de los envases post consumo sobre el ambiente”.

En la actividad frente al Congreso  estuvieron presentes referentes del sector cartoneros y organizaciones socioambientales tales como Alianza x el Clima, Eco House Global, Consciente Colectivo, Agenda Ambiental, entre otras; y el diputado nacional por el Frente de Todos, Federico Fagioli.

La misma actividad se desarrolló paralelamente en plazas de 16 provincias del país, como Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Tucumán, Santa Fe, Río Negro, Neuquén, Entre Ríos, Formosa, Misiones, entre otras.

Las industrias no muestran la realidad de lo que pasa con el producto una vez que sale de la industria”, explicó a Télam Leonor Larramburu, miembro de FACCyR Nacional.

El producto va al comercio y en el comercio se obtiene su ganancia y después el envase es lanzado en la vía pública, lo que implica que los compañeros lo recuperen en la calle y los lleven a los centros de tratamiento o que terminen en rellenos sanitarios, ríos, arroyos, océanos generando una contaminación importante“, completó Larramburu.

La mujer lleva 22 años trabajando como cartonera. Comenzó en la actividad luego de la quiebra de la empresa de limpieza donde trabajaba siendo madre soltera: “decidí salir a la calle porque no tenía otra opción, necesitaba garantizarles la comida a mis hijos”, contó. Actualmente, dice que “puede vivir de esto” por la inclusión que se produce trabajando en cooperativas.

Por su parte, Matías Capoblanco, que desde 2001 por necesidad comenzó trabajando en un basural y una quema hasta que los cerraron, luego trabajó con un carro en la calle y ahora lo hace en la cooperativa de reciclado, dijo a Télam que “la ley es necesaria no solo para las cooperativas sino para reconocer el trabajo de muchos compañeros que trabajan en basurales a cielo abierto y de los que no están organizados“.

En esa línea, “mi meta -refuerza Leonor- es enfocarme en los basurales en cielo abierto porque están trabajando en condiciones pésimas ahí, mi idea es que puedan tener baño, cocina, insumos de seguridad básicos como guantes, borceguíes, camperas, que sea algo digno como para cualquier trabajador“.

Sobre la responsabilidad del productor de los envases, el proyecto señala la implementación de una tasa ambiental para las empresas que coloquen envases en el mercado, “premiando a los que se hagan con materiales reciclables y sean fáciles de reciclar“, explicaron desde la Federación.

Por otro lado, el proyecto declara como “servicios públicos esenciales” a todos los sistemas de gestión de envases.

Según la Federación, en el país se producen todos los días 50 mil toneladas de residuos y la mitad termina en basurales a cielo abierto y rellenos sanitarios, y alrededor del 20% de los residuos sólidos urbanos generados son envases post consumo.