Por Leandro Vesco  / Fuente: Telam

Más de 140 mil toneladas de basura electrónica son desechadas cada año en la Argentina, de las cuales casi la mitad se producen en la provincia de Buenos Aires, informó la directora del programa E-Basura, Viviana Ambrosi, una iniciativa cuyo su objetivo es “explicar que la e-basura contamina, por lo que hay que hacer algo antes de que nos tape”.

“En Argentina se calculan 140 mil toneladas de basura electrónica por año, lo que da alrededor de 7 kilos por habitante. En la provincia de Buenos Aires se generan 4 kilos por habitante por año”, afirmó la especialista, y añadió que “basura electrónica son los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos”.

La finalidad de E-basura es articular acciones, mecanismos y procedimientos que permitan la recuperación del equipamiento informático en desuso y su reacondicionamiento, para luego utilizarlo con fines sociales.

Una de las ONG que más trabaja en nuestro país en el reciclado de la e basura es la Fundación Compañía Social Equidad, que tiene como fin en asociación con escuelas y organizaciones de la sociedad civil, crear e implementar programas sociales y educativos para disminuir la brecha digital, utilizando como herramientas las tecnologías de la información y la comunicación. Su misión es proveer servicios y productos tecnológicos para promover la igualdad de oportunidades, la integración social y el cuidado ambiental, para tal fin tiene un taller de reciclaje en el que transforman computadoras en desuso en equipos informáticos listos para ser donados a escuelas y distintas organizaciones sociales. De este modo se cumple el doble objetivo de reducir la brecha digital y mitigar el impacto ambiental de los residuos electrónicos.

Por su parte, especialistas de la dirección provincial de Sistemas de Información y Tecnologías bonaerense (Dpsit) explicaron que, en promedio, los equipos informáticos tienen un 3 por ciento de elementos potencialmente tóxicos, como plomo, mercurio, berilio, selenio, cadmio y cromo, además de sustancias halogenadas y otras ignífugas, como el arsénico y el amianto. No obstante, los técnicos aclararon que los componentes informáticos no contaminan mientras estén en funcionamiento o almacenados correctamente, y detallaron que se puede recuperar y reciclar diversos componentes de cada equipo. Desde ahora, las dependencias provinciales acercarán al Programa E-Basura el equipamiento informático que ya no utilicen para que desde allí se las pueda reciclar, por su parte, muchas empresas privadas hacen lo mismo con Equidad.

La basura tecnológica en nuestro país es un grave problema que tiene su espejo en las grandes ciudades del mundo en donde el adelanto de la tecnología y el consumo hacen que un artefacto de última generación sea viejo a los pocos meses de haberse creado. Es importante que sepamos que muchas comunidades del interior y organizaciones que trabajan con bajos recursos pueden ser portadoras de esta tecnología en desuso que vuelve a transformarse en una herramienta práctica que puede tener una vida útil más extensa que lo que dicta el mercado. De nosotros depende el cambio y en saber administrar los logros de la ciencia para volverlos humanitarios.

Más información:

www.equidad.org