Por Matilde Moyano / Fotos: José Luis García

Uno de los expositores de Sustainable Brands 2016 fue la empresa TetraPak con un stand que, como no podía ser de otra forma, estaba creado con placas de este material reciclado, es decir, envases reciclados al 100% en todas sus capas.

Hoy en día, distintos recicladores de distintos puntos del país, se dedican a separar la capa de cartón, que representa el 75% del envase, y lo transforman en papel tissue, servilletas, etc. El 25% restante es polialuminio (la mezcla del aluminio con polietileno) que se utiliza para crear chapas, tejas y también muebles, ya que el objetivo es que el material se pueda volver a usar y se cierre el círculo de la economía.

Cada Tetrapak está compuesto por seis capas, de las cuales cuatro son de polietileno, una es de cartón y la otra de aluminio. La técnica utilizada para separar el aluminio del polietileno se realiza a través de una bacteria. En Argentina aún no se realiza este proceso, pero sí en Brasil, donde existen al menos 11 compañías que producen tejas hechas de TetraPaks.

Un techo construído con este tipo de tejas no transfiere ruido cuando llueve, son resistentes al agua, y tienen una transferencia de calor un 30% menor que las tejas de fibrocemento, más liviano y más económico que las alternativas existentes. En Chile, este material se utilizó en la construcción de mediaguas y techumbres en programas como ‘Un Techo para Chile’, lo cual hizo que se deje de usar madera y productos contaminantes. Otras cosas que se construyeron son objetos como lápices, reglas, lapiceros y partes de escobillones, también los pupitres para colegios. 

En Suecia esta técnica se utiliza desde hace casi 100 años. Además de evitar que toneladas de plástico y aluminio vayan a parar a basureros, esta cadena de reciclaje a pequeña escala es una manera de generar empleos. 

En nuestro país, donde también va creciendo la conciencia ambiental, este material se utilizó, por ejemplo, para construir composteras que podés ver acá.