Por Leandro Vesco

A poco más de una semana del temporal que inundó madia Provincia, productores agropecuarios del interior bonaerense le pidieron al Gobierno de Daniel Scioli que “reflexione” antes de avanzar con otro aumento del impuesto inmobiliario rural, estimado en un 30% si la Legislatura lo aprueba antes de fin de año. El reclamo se concretó en momentos en que decenas de distritos de la Provincia se encuentran fuertemente afectados por las inundaciones.

“Les pedimos que por favor reflexionen con el aumento del inmobiliario. Los productores no pueden pagarlo realmente. Ya están atrasados con el monto actual”, advirtió el vicepresidente de la Federación Agraria, Julio Curras. El dirigente bonaerense sostuvo además que la Provincia tiene con los distritos del interior “una deuda” en materia de obras hidráulicas.

Entre los distritos que registran inconvenientes por las lluvias torrenciales de los últimos días se encuentran en la lista roja los que integran la cuenca del Río Salado, Coronel Pringles, Lamadrid, Bolívar, Pehuajó, Henderson, Lincoln, Junín, Carlos Casares y Chivilcoy, detalló Curras. Y agregó que la ganadería padeció “muchas muertes de terneros chicos que no pudieron salir del agua”.

A su vez, el presidente de la Sociedad Rural de Coronel Pringles, Manuel Domínguez, afirmó que en su distrito se perdió “entre el 30 y el 35% de la cosecha de trigo” a causa de las inundaciones, lo que deriva en una pérdida estimada en 130 millones de dólares. “Nunca hemos tenido un desastre de esta magnitud por acá, ni siquiera en ´80 que fue muy grande”, dijo el titular de la SRA local.

“En la desesperación, los productores bonaerenses se plantean cómo pagar el impuesto inmobiliario que vence ahora y el aumento del 25 % de la tasa vial. Son los únicos que pagan estos impuestos por caminos que nunca se hicieron”, advirtió Curras. El dirigente federado también sostuvo que los productores se declarararon “en estado de alerta” para organizarse y eventualmente movilizarse.

Con muchos pueblos aún anegados y con caminos rurales bajo agua, los productores y la gente de campo enfrentan una realidad por demás preocupante. Es hora que el Estado entienda la situación y se plantee la necesidad urgente de realizar el mantenimiento de todas estas vías que comunican pequeñas comunidades y que en su desarrollo hacen a diario nuestro país, con el agua en los campos, un aumento en el impuesto rural o en la tasa vial, sería por lo menos injusto, además de disparatado.