La reserva de lobos marinos del puerto de Mar del Plata está abandonada. El cerco perimetral está podrido e ingresan perros que ahuyentan a los grandes lobos que pueden llegar a pesar hasta 400 kilos, teniendo que dejar el lugar para refugiarse en áreas peligrosas del puerto. La Fundación Fauna Argentina reclama su reparación y puesta en valor.

Los lobos desparramados por el puerto son un riesgo para los miles de turistas que lo visitan cada fin de semana. Además, ensucian el lugar, afectan las tareas de amarre, complican las cuestiones operativas de las lanchas amarillas y los propios animales pueden sufrir lesiones, por la presencia de perros deben irse a la Banquina de los Pescadores”, explicó el referente de la ONG, Juan Antonio Lorenzani.

La especie que integra la colonia son los denominados lobos de un solo pelo, su población es numerosa, y por el deficiente estado en el que se halla la reserva muchos de ellos pueden verse por todas partes del puerto. El último fin de semana largo 70 de los 500 lobos que viven aquí estuvieron ocupando muelles. La peor amenaza son los perros, que les ladran, ahuyentándolos, lo que constituye un peligro para los miles de turistas que visitan el lugar.

La Fundación Fauna Argentina responsabiliza al Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata por el mal estado de la reserva, “está completamente abandonada, producto de una desidia tremenda. Además del alambrado roto, se acumulan residuos, que son un peligro para los animales, y pareciera que al lobo marino se lo usa como símbolo de la ciudad pero no hay voluntad de protegerlo ni de apoyar nuestro trabajo“, afirmó Lorenzani.

Mientras tanto, desde el Consorcio aseguran que en pocos días más firmarán un acuerdo con la Universidad de Mar del Plata para encarar “un abordaje científico y académico a la colonia. No queremos entrar en polémicas, porque constantemente estamos pendientes de lo que sucede con los lobos. Siempre hay animales que salen de la lobería, pero no por el alambrado roto sino porque los perros saltan desde las piedras. De todos modos, eso está en vías de solución”, comunicaron desde la Institución portuaria.

Para remediar el estado de abandono, se planea hacer un nuevo alambrado y un mirador, inspirado en el que existe en el puerto de San Francisco, en Estados Unidos, para la Fundación esta idea tiene como único objetivo “discriminar a la fundación y al trabajo hecho en soledad durante 35 años con los lobos”.