En 1905 se produjo una gesta inolvidable: un carpintero y su ayudante ensamblaron la primera casa argentina en la Antártida, en la isla Laurie en el archipiélago Orcadas de Sur. A más de un siglo de aquella aventura que inauguró la presencia nacional en el sur del mundo, la denominada “Casa Moneta”, está siendo revalorizado y recuperada.

La “Casa Moneta” se llama así por en honor a José Manuel Moneta, quien integró la primera dotación que pisó suelo antártico, y lo hizo por cuatro temporadas. Toda su experiencia la volcó luego en un libro -ya clásico- de la literatura antártica: “Cuatro Años en las Orcadas del Sur” La historia de la Casa Moneta demuestra el interés y la valentía de los primeros hombres en desafiar las tempestades y los hielos.

La casa fue prefabricada en la Ciudad de Buenos Aires, hecha totalmente en madera. Luego fue transportada hacia la isla Laurie (Orcadas del Sur) en la corbeta ARA Uruguay, el primer buque antártico argentino. Ya en tierra firme, y en sólo quince días fue ensamblada por dos personas: un carpintero y su ayudante. Corría el año 1905. Durante 34 años sirvió como única vivienda para los expedicionarios argentinos que se asentaron en la base Orcadas.

Un equipo interdisciplinario encabezado por personal del Ministerio de Defensa está restaurando y poniendo en valor este patrimonio único de nuestra historia, ya que se trata de la primera construcción argentina en la Antártida. Natalia Skronsky es la encargada del equipo que realiza el trabajo. Museóloga y restauradora del Museo Naval de la Nación, la ayudan arquitectos y biólogos especialistas en bio deterioro de la madera antártica, la Dirección Nacional del Antártico, el Instituto de Tecnología Industrial, Maderas y Muebles y la UBA. Desde 2015 están restaurando la Casa Moneta, que desde 2007 es Museo.

En la primera etapa se está haciendo el relevamiento histórico y documental para conocer el estado de la madera y luego se comenzará con la intervención misma en la casa, para su recuperación final. La Base Orcadas es la más antigua y opera todo el año. En invierno la temperatura puede bajar a los 40 bajo cero.