Los valles del este de la Antártida son propensos a tener temperaturas muy bajas, pero nunca antes se había registrado un valor tan extremo como el que un equipo de la Universidad de Colorado de la localidad de Boulder midió: se trata de -98 grados bajo cero. Configurando la temperatura más baja del planeta.

Hasta este descubrimiento el valor que ostentaba el record era de -93 C°, la nueva marca sorprendió incluso a los científicos. Este frío absoluto es un rasgo característico de los valles orientales de la Antártida. Las mediciones se hicieron comparando imágenes térmicas satelitales.

La noticia se difundió en la revista especializada “Geophysical Research Letters”, en un artículo escrito por Ted Scambos, jefe del equipo que realizó el hallazgo.

El frío en esta región -la oriental- es moneda corriente, el estudio detectó 150 mediciones que daban un espectro de temperaturas que superaban los -90 C°. La Base rusa de Vostok fue por mucho tiempo el lugar más frío del planeta con una temperatura de -89.2 C°, registrada en 1983.