La semana pasada la Cooperativa de Pescadores Artesanales del Fin del Mundo, que desde hace tres años gestiona para poner en funcionamiento la planta de procesamiento de Ushuaia, reabrió sus puertas y recibió la primera carga de centollas para su procesamiento. El año pasado, la cooperativa consiguió que el municipio cancele la concesión privada que nunca funcionó y le otorgue la gestión del lugar, previa inversión pública para ponerla a punto.

La Secretaria de Pescadores Artesanales del Fin del Mundo y Presidenta de la Federación de Cooperativas de Tierra del Fuego, Diana Méndez, aseguró que “en los últimos años hemos luchado como cooperativa, acompañados por la Federación y por nuestra querida Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo para la recuperación y puesta en marcha de esta pequeña Planta. Finalmente abrimos las puertas y recibimos la primera carga, estamos muy emocionados”.

La centolla es un crustáceo bentónico que se distribuye en aguas templado-frías de origen subantártico (entre 4° y 15ºC). En el Océano Atlántico, se localiza en las Islas Malvinas y costas de Tierra del Fuego hasta el Golfo San Jorge. Habita generalmente los fondos marinos hasta los 700 metros de profundidad, pero las concentraciones comerciales de individuos adultos se encuentran principalmente entre los 30 y 120 metros. Los “centolleros” son lo barcos que salen todos los días del puerto de Ushuaia para buscar este crustáceo que es un verdadero manjar. Los especimenes fueguinos son muy apreciados por los turistas que vienen desde todas partes del mundo a probar este tesoro gastronómico que esconde el Canal del Beagle

Desde hace más de 20 años, en Tierra del Fuego la actividad de la pesca artesanal se desarrolla de manera marginal e ilegal, sin controles, sin planta de procesamiento, pero además sin muelle ni banquina, y a partir de esto, la cooperativa comenzó gestiones para presionar sobre el municipio en un contrato de concesión que no se estaba cumpliendo, y que mantenía la planta cerrada sin brindar el servicio de procesamiento a todos los pescadores.

En junio de 2014, los trabajadores lograron que el municipio cancele oficialmente la concesión que tenía desde hace mucho tiempo la Unión Transitoria de Empresa, y comenzó una etapa de planificación para poner en marcha la planta.

La planta, que normalizó el marco legal y recibió una inversión para el edificio y la maquinaria, hoy funciona con dos cabezas: una Junta normalizadora, que regularizó la parte administrativa, conformada por el municipio (con el 60 por ciento del directorio) y por los pescadores artesanales (con el restante 40).

El Presidente de la cooperativa, Sergio Carrera, contó que van “a procesar crustáceos, también mejillones y algunos pescados, pero eso se va a mover mucho más cuando empecemos a funcionar”. La pescar artesanal es un método que no altera el medio ambiente y sigue normativas ecológicas, ahora en Ushuaia los centolleros podrán trabajar con mayor comodidad y seguridad. 

Trabajadores procesando la primera carga: