Según indicó la directora del Jardín Botánico de Bogotá, Laura Mantilla, ningún país está a salvo de las repercusiones medioambientales de las llamas en el pulmón del mundo.

La importancia de la Amazonia consiste en que alberga una megabiodiversidad de flora, fauna y cultura incomparable. Por ende, se trata de un ecosistema estratégico para el mundo en aspectos como la lucha contra el calentamiento global, ya que allí se captura grandes proporciones de dióxido de carbono que evitan la concentración de gases de efecto invernadero, los causantes del cambio climático. “Si de repente con un incendio todo eso desaparece, estos servicios también desaparecerán no solo para Brasil sino para todo el mundo“, explicó la especialista.

En el caso específico de Colombia, otra lamentable consecuencia de los incendios será el trastorno en el ciclo del agua. Al respecto, Mantilla precisó que “la pérdida del bosque amazónico afecta directamente a los Andes colombianos, ya que el agua del país, en parte, es gracias al Amazonas, por lo que si allá se incendian los bosques o si se secan, esto lesiona el clima“.

Una tercera consecuencia de los incendios es que, a pesar de que la naturaleza es resiliente, habrá flora y fauna de la Amazonia que se extinguirá porque su hábitat es exclusivamente de esa parte del mundo.

No se dará abasto para recuperar los daños del Amazonas porque los que hoy están sucediendo son irreversibles y podrían demorarse 200, 300, 500 años, o más, para recuperar un ecosistema como este“, comentó y explicó que “hay que saber que existen árboles milenarios y para que se recuperen, si es que lo hacen, pasarán otros miles de años“.

La directora del Jardín Botánico de Bogotá, consideró fundamental que la gente entienda que “sería fatal para la humanidad” si el Amazonas desaparece.

Sin la Amazonia tendremos modificaciones drásticas en el clima, más allá del cambio climático. El Amazonas es, de alguna manera, el responsable de traer lluvia a la región circundante y con la deforestación en la Amazonia se podrían reducir considerablemente las precipitaciones en partes no forestadas del sur de Brasil“, alertó.

Asimismo, aseveró que “sin la Amazonia se liberarían enormes cantidades de gases de efecto invernadero que calientan el planeta y al no haber un bosque que capture las emisiones de dióxido de carbono, éstas aumentarán tanto que el mundo entero se verá afectado. En resumidas cuentas, tendríamos una peor calidad del aire“, concluyó.