Un grupo de especialistas del Ministerio de Salud Pública de Córdoba y de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) logró diseñar modelos físicos de diferentes órganos del cuerpo humano, a partir de imágenes de diagnóstico médico.

Entre otros usos, las réplicas reproducen fielmente la malformación o estructura dañada en tamaño real y sirven como entrenamiento médico antes de realizar la cirugía. La tecnología, pionera en el país, ya se aplica en el Hospital de Niños de Córdoba gracias a un trabajo articulado con las facultades de Arquitectura y de Ciencias Médicas.

Se trata de biomodelos 3D, una herramienta de vanguardia en el campo de la medicina. Las piezas producidas incluyen desde órganos con malformaciones y prótesis para estructuras óseas dañadas, hasta el desarrollo de instrumentos quirúrgicos innovadores y repuestos para equipamiento médico.

A través de la simulación virtual, el modelizado digital de sistemas y la impresión 3D industrial, allí se producen piezas a solicitud de los médicos del hospital y de otros centros de salud de la provincia, para atender a casos concretos.

Las ventajas de esta tecnología son múltiples. Permite estudiar pormenorizadamente el caso y sirve como herramienta para entrenamiento o ensayo médico antes de la intervención. Una vez en el quirófano, funciona como “guía” para el cirujano. El resultado final es la reducción de los tiempos y riesgos en intervenciones complejas. De acuerdo al especialista y jefe del Departamento de Cirugía del nosocomio, el dispositivo permite también explicar con exactitud a los padres del paciente en qué consistirá la operación de su hijo.

Otro uso destacado apunta a la formación de futuros profesionales de la salud, como material didáctico para la enseñanza de grado y posgrado de los estudiantes de medicina y otras disciplinas vinculadas. También se utiliza para diseñar prótesis (piezas implantadas en el cuerpo humano), y órtesis (apoyos o dispositivos externos, tales como piernas ortopédicas de bajo costo para niños con miembros inferiores amputados).

El proyecto es producto de un trabajo interinstitucional e interdisciplinario en el que participan docentes de la cátedra de Informática Aplicada de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño, y de la cátedra de Clínica Pediátrica de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC, junto a especialistas del Hospital de Niños de la Provincia. Además, cuenta con la colaboración de alumnos ayudantes y adscriptos.