El reptil se encontraba en buen estado general, aunque deshidratado y bajo de peso, sin signos de interacción con redes de pesca o de colisiones con embarcaciones.

La tortuga fue hallada por turistas en las playas de Costa Azul durante la mañana del jueves pasado, quienes dieron aviso a la Fundación Mundo Marino.

A nivel global el estado de conservación de la especie está clasificado como “vulnerable”, mientras que en la región del Atlántico Sudoccidental se encuentra en peligro crítico de extinción.

Los turistas compartieron filmaciones con los rescatistas donde se constató que, si bien el animal intentaba ingresar al agua, inmediatamente volvía a salir. “El animal continuó mostrando comportamientos anormales. Incluso con nuestra ayuda, tampoco demostraba voluntad para encarar las olas y alejarse de la costa. Luego de intentarlo en repetidas oportunidades y debido a que los comportamientos anormales persistían, decidimos trasladarlo al centro de rescate y rehabilitación”, sostuvo Sergio Rodríguez Heredia, biólogo y responsable del centro de rescate.

Una vez que llegó a las instalaciones de la Fundación Mundo Marino se le tomaron muestras de sangre y material fecal, y se le realizó una ecografía. Respecto al tratamiento que recibió el animal, lo primero que se hizo fue recuperar su nivel de hidratación a través de una fluidoterapia, que consiste en un suero que le suministra una solución salina a nivel subcutáneo.

“En los análisis de sangre, además de la deshidratación, detectamos una leucopenia, es decir, una disminución de la cantidad de glóbulos blancos, por lo que le suministramos antibióticos a nivel intramuscular para evitar la aparición de posibles infecciones. Por otro lado, le realizamos una sesión de inmunoterapia, que consistió en nebulizar al animal para que, a nivel intranasal, ingresara un fármaco que fortaleciera su sistema inmune”, explicó Juan Pablo Loureiro, médico veterinario y director técnico de la Fundación Mundo Marino.

La noche previa a su reinserción, tomamos la muestra y ya observamos que los valores sanguíneos recuperaron los rangos que eran normales para esta especie. Además el animal ya mostraba muy buena actitud, distinta a la que mostró al momento de su rescate e ingreso a nuestro centro”, afirmó Loureiro.