Dietmar Kastning, de 49 años, fue rescatado con éxito por vía terrestre y gracias al enorme esfuerzo de los habitantes de El Chaltén. En su mayoría especialistas en socorrer andinistas y escaladores en las altas cumbres, las brigadas de búsquedas no habían podido llegar hasta ayer a primera hora, al lugar donde el sábado se accidentó Pablo Argiz Vera, el piloto del helicóptero Robinson 44.

Fuentes sanitarias aseguraron que el andinista fue rescatado de una grieta en el Glaciar Torre y fue bajado con éxito. Se encuentra compensado, con fracturas de tibia y peroné, golpes en la espalda, la cara y la cabeza. Por estas horas fue puesto bajo la atención traumatológica y clínica, dado que el andinista llegó con principio de hipotermia debido a que estuvo en una grieta a más de 20 metros de profundidad.

La conmoción por la inesperada muerte de Argiz Vera el fin de semana hizo prever otro desenlace luctuoso. El día sábado a la tarde se organizó un operativo para rescatar a una mujer que había caído en una grieta en El Chaltén.

Como parte de estas operaciones y por causas que aún se tratan de establecer, el domingo a la mañana, se precipitó contra la montaña el helicóptero Robinson 44 LV-ZHW.  El rescatista que volaba en la máquina para socorrer a la andinista se salvó.

Los detalles que aportó Martín Heredia, el jefe de rescatistas que viajaba en la máquina y salió ileso de milagro le aporta más dramaticidad a los hechos, pero corrobora que el pequeño helicóptero fue víctima de su endeble estructura y falta de capacidad operativa para soportar las fuertes ráfagas de vientos en altura y que se forman con mayor fuerza entre los corredores (embudos) que se producen en las estribaciones del Fitz Roy.

Las autoridades de Parques Nacionales siguen demorando la toma de medidas estrictas para acceder a la práctica de deportes de riesgos en la montaña. Uno de los mayores problemas con que se encuentran los Guardaparques, es la falta de información sobre quiénes y por dónde acceden los montañistas y escaladores y la debida regulación de la actividad con exigencias estrictas en materia de seguridad.

Ya en diciembre del año 2010, el andinista y guardaparques, Alejandro Caparrós, señalaba que hay extranjeros y nacionales que ingresan a la zona del Parque sin dar aviso de las ascensiones y que ellos, al no estar en alerta, desconocen las rutas que siguen y quiénes están en la montaña, transformando todo esto en un riesgo para al vida de quienes escalan y para los que deben socorrerlos que en la mayoría de los casos no tienen bien en claro dónde están y/o por dónde buscar.

De acuerdo a las informaciones extraoficiales que se manejan en el Chaltén, el alemán rescatado ayer y sus acompañantes, estaban allí, sin equipos de comunicación, de incógnito (no avisaron a Parques) y realizaban tareas de escaladas en el sector de grietas profundas sin los anclajes correspondientes.

Fuente Agencia OPI Santa Cruz – Fotos: Telám.