Según informó el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas de Nación (INAI), se trata de un hombre de entre 30 a 50 años que fue encontrado en el territorio comunitario de Punta Querandí en 1990; de una mujer de aproximadamente 20 años exhumada también en 1990 pero del sitio arqueológico “La Bellaca” y cinco adultos y un menor, exhumados en el sitio arqueológico “la Bellaca II”, todos dentro del municipio de Tigre.

La Comunidad Indígena de Punta Querandí reclamaba desde hace más de 10 años al área de Patrimonio de la provincia de Buenos Aires la restitución de esos restos humanos y finalmente hoy, a través de las gestiones de la Subsecretaría de Derechos Humanos provincial y del INAI, se acordó con la comunidad que la entrega de los restos sea el próximo 6 de marzo, detalló el antropólogo del INAI, Fernando Pepe.

Los ocho originarios volverán a los sitios originales de entierro, convirtiéndose así en la restitución masiva más importante que se realiza en la provincia de Buenos Aires hasta la actualidad.

La restitución tendrá lugar en la sede del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (Inapl), ubicada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ya que, si bien los restos son patrimonio del Gobierno provincial, se encuentran en custodia en dicha institución.

Debido a la pandemia, la restitución se realizará a puertas cerradas y no podrán participar más de 20 personas pero se espera que en la etapa de reentierro, en cada sitio arqueológico y en la comunidad, se podrán realizar las ceremonias ancestrales y con mayor presencialidad, ya que son sitios a cielo abierto y posiblemente se realicen cuando estén las condiciones protocolares habilitadas para realizar actos de mayor cantidad de participantes.

Los restos serán entregados a los caciques Santiago Chará y Reinaldo Roa, del Consejo de Ancianos de la comunidad.

Este es un paso más en la reparación histórica hacia nuestras comunidades originarias, que luego del genocidio roquista sufrieron el saqueo y profanación de sus ancestros, que pasaron luego a formar parte de las colecciones de los antropólogos. Esta situación continúa hasta la actualidad pero la larga lucha de las comunidades está logrando revertirla”, expresó Pepe.