La tercera etapa del proyecto que busca multiplicar especies nativas a partir de tejidos vegetales para repoblar en Río Negro zonas afectadas por desmontes, desertificación e incendios y recuperar áreas degradadas por actividades extractivas fue lanzada por el Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de esa provincia de la Patagonia argentina.

La iniciativa se centra inicialmente en la propagación de especies leñosas nativas de ambientes áridos como las Geoffroea decorticans (Chañar), Condalia microphilia (Piquillín), Larreas (Jarilla) y Prosopis sp (Alpataco), para lo que se prevé la instalación de un laboratorio básico de biotecnología vegetal en el Vivero Forestal Viedma.

El proyecto “Multiplicación de especies nativas del monte rionegrino” utiliza una técnica alternativa comprendida dentro de los métodos “in vitro”, que permite desarrollar plantas en ambientes estériles a partir de pequeños fragmentos.

La iniciativa fue presentada en el marco de los proyectos federales de innovación productiva del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación y está compuesta por cuatro etapas, con un financiamiento total de 228.390 pesos y una contraparte provincial de 573.050, según lo detalló Horacio Lebed, titular de la cartera local.

Juan Carlos Baffoni, técnico de la subsecretaría de Desarrollo Forestal, explicó que con este método “se logra obtener una gran cantidad de individuos libres de enfermedades y con características de desarrollo y crecimiento repetibles a las plantas madre, a partir de un espacio reducido e independientemente de las condiciones climáticas y geográficas en las que se monte el laboratorio”.

“Los medios de cultivo en los que se desarrollan las réplicas están basados en medios semi sólidos con nutrientes y hormonas bajo condiciones controladas de luz, temperatura y humedad, que permiten encontrar la combinación justa de todas estas variantes de plantas y lograr la ‘receta’ adecuada para cada especie”, señaló.

Para poner en marcha el proyecto el Ministerio de Agricultura firmó un convenio con la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), que puso a disposición recursos humanos y equipamiento. En las dos primeras etapas, ya ejecutadas, se cumplió con la compra del equipamiento básico e instrumental y con los primeros pasos en el desarrollo de técnicas reproductivas de especies nativas. La tercera implica avanzar en las líneas de producción e investigación de las técnicas, que difieren en sus componentes químicos y físicos para cada especie.