La quema de pastizales es una práctica frecuente en el delta del Paraná por parte de productores agropecuarios o ganaderos, que la utilizan desde hace décadas para “limpiar” los terrenos de la tupida vegetación del lugar. Así, cuando hay muchos pajonales y se dificulta el traslado con los animales, muchos recurren a la quema.

El fenómeno del humo en la ciudad se registra casi ininterrumpidamente desde hace al menos dos semanas. Pero tras el fin de semana largo fue mucho más notorio e incluso generó problemas para los turistas que regresaban, y en el puente Rosario-Victoria hubo reportes de choques en cadena sin heridos.

Testimonios de conductores que transitaron esa ruta dan cuenta de la presencia de varios focos de incendio en el humedal frente a Rosario. Esta práctica sumada al viento ocasionó el malestar de los rosarinos por una situación que cada año se vuelve más habitual.

Además de la molestia del humo y los consecuentes problemas en la salud, las quemas de pastizales también destruyen un área natural protegida perjudicando a la flora y la fauna del lugar.