La Ruta de las Semillas” es el nombre del proyecto FONDART que busca relevar, fortalecer y difundir el patrimonio cultural inmaterial ligado a la práctica del intercambio de semillas realizado por diversas organizaciones agrícolas y agroecológicas de la región del Biobío, Chile.

En vínculo con organizaciones de agricultoras, los miembros de este proyecto investigaron y documentaron la práctica patrimonial en relación al intercambio de semillas campesinas. Durante 2015 se co-construyó un documental audiovisual que hace visibles las dinámicas productivas negadas por el mercado, y evidencia el respeto por la biodiversidad que las herederas de las semillas autóctonas proponen inculcar en las generaciones venideras. Allí se pueden apreciar los relatos de las/os participantes de la Unión Comunal de Huertos Orgánicos de Tomé (UCHO-Tomé), Sindicato de Mujeres Campesinas por el Desarrollo de El Carmen (SI.MU.DE), Asociación de Mujeres “La Esperanza de Quillón” y del grupo agroecológico “Las Camelias” de Quirihue.

Ruta de las Semillas, además de generar un reconocimiento al trabajo que han realizado estas organizaciones para mantener las semillas campesinas a nivel comunitario, viene a aportar al debate sobre los diversos conflictos socio-ambientales que se presentan en sus territorios, donde la falta de agua, los monocultivos forestales, el uso de plaguicidas por parte de la industria agroexportadora y la densificación urbana, son algunos de los embates del modelo de desarrollo que presenta la región y que ellas/os deben resistir día a día.

La firma por parte del gobierno de la presidenta Michelle Bachelet del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP por sus siglas en inglés), el tratado de libre comercio multilateral, tiene múltiples implicancias para el ejercicio de la soberanía de los pueblos y territorios. Los efectos en el patrimonio biogenético de las comunidades campesinas e indígenas amenaza con ser el último proceso de colonización en base a la negación, invisibilización y eliminación de los saberes y prácticas ancestrales.

Los Estados suscriptos al TPP también deberán ratificar diversos Acuerdos Internacionales, su aprobación tiene diversos efectos para el modelo agroalimentario y las comunidades campesinas e indígenas. Se puede profundizar el modelo agroexportador de Chile, lo cual creará monopolios de patrimonio biogenético que bajo el modelo señalado generará una disminución (y eliminación) de la agrobiodiversidad de los territorios, puesto que las industrias agroalimentarias cultivarían solamente las especies que den mejores resultados para la exportación y la generación de bio-combustible.

Por el lado de las comunidades campesinas e indígenas, los efectos son inminentes. Se negará la posibilidad de realizar una de las prácticas más importantes para la mantención comunitaria de la agrobiodiversidad: los Intercambios de Semillas o Trafkintün y esto representa no solo eliminar una histórica relación económica de tipo no-capitalista, sino que también genera una pérdida de la práctica del curaje/cuidado de las semillas ancestrales.