A partir de una denuncia realizada por la organización Red Yaguareté, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación realizó el decomiso de un cuero de yaguareté (Panthera onca) que se encontraba exhibido en un hostal en Iruya, provincia de Salta.

Declarado Monumento Nacional Natural en 2001 (máxima figura de protección para una especie en Argentina), en todo el territorio nacional quedan apenas más de 200 ejemplares de yaguareté, los cuales se encuentran amenazados no solamente por la caza ilegal, también por la pérdida de su hábitat, como consecuencia de la deforestación y el avance de la frontera agropecuaria.

El operativo en Iruya se realizó junto a la Policía Federal Argentina, con su división de Delitos Ambientales y la delegación de Jujuy. El cuero provenía de la caza de un ejemplar de yaguareté que habría sido capturado un año atrás, según los especialistas, en las cercanías de Iruya.

El procedimiento fue instruido por la Unidad Fiscal de Investigación en Materia Ambiental conforme a la ley n.º22421 que sanciona la tenencia ilegal de animales y sus derivados, y a la ley n.º 25463 que declara al yaguareté monumento natural.

El yaguareté es el felino más grande del continente americano y tercero en corpulencia a escala mundial, después del tigre de bengala y el león. Se destaca por su aspecto robusto y la cabeza proporcionalmente grande con poderosa estructura mandibular. Los machos alcanzan los 2,50 metros de longitud, incluida la cola, y hasta 140 kg de peso.