Por Matilde Moyano

En enero de este año el norte salteño fue declarado en emergencia sanitaria luego de que se reportaran los fallecimientos de ocho niños de comunidades wichi por desnutrición y deshidratación, algo que obligó al Gobierno Nacional a anunciar en febrero la ejecución de obras para permitir el abastecimiento de agua a más de 500 familias.

La llegada de la pandemia y el aislamiento complicó la problemática de estas comunidades en Salta, una de las provincias con más desmontes del país, los cuales continúan y no solamente favorecen al cambio climático dejandonos sin bosques para capturar el carbono, si no que también destruyen las fuentes tradicionales de alimentación de estas poblaciones.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación anunció recientemente que comenzó las obras de perforación de tres pozos de abastecimiento de agua con bombeo alimentados por energía solar en las comunidades de La Curvita, La Puntana, Puntana Nueva del municipio salteño de Santa Victoria Este, y que más adelante se iniciarán otros cuatro en las comunidades de Tres Pozos, Puntana Grande, El Bordo y Monte Carmelo. De esta forma, serán 7 las obras de infraestructura que beneficiarán a las familias indígenas que habitan la zona rural de Santa Victoria Este.

Defender nuestros bosques nativos también es trabajar para garantizar los derechos de las comunidades que los habitan”, indicó el ministro de la cartera ambiental nacional, Juan Cabandié.

El comunicado informó que en el marco del Proyecto Bosques Nativos y Comunidad, el Ministerio de Ambiente nacional destinó aproximadamente un millón y medio de dólares a la ejecución de obras de perforación profunda en los exlotes fiscales 55 y 14 del departamento salteño de Rivadavia, obras que deberían haberse iniciado en 2019, pero en ese entonces se rechazó la asignación presupuestaria y se devolvieron 38 millones de dólares del proyecto Bosques Nativos y Comunidad al Banco Mundial.

La iniciativa contempla la exploración de acuíferos hasta la ejecución de la obra, que constará de equipamiento de bombeo solar, cloración y almacenamiento en altura con bajada a canillas comunitarias y derivación para riego. Las acciones que se enmarcan dentro de un plan integral comunitario aprobado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia de Salta, abarcan más de 21.000 hectáreas y prestarán servicio a más de 4.500 habitantes de pueblos originarios que residen en ese territorio salteño.