Tolar Grande es un pueblo salteño de 400 habitantes que viven en un entorno natural único, cerca de allí está el Salar de Arizaro con el “Cono de Arita”, una pirámide natural perfecta que es un atractivo turístico internacional, se trata de una ecosistema sensible y protegido, pero no por mucho tiempo más: una empresa de capitales peruanos y canadienses hará la primera mina a cielo abierto, el proyecto “Lindero” extraerá oro en esta tierra acostumbrada al silencio.

Según difunde el diario La Gaceta, la instalación de la mina cerca de Tolar Grande generó expectativas, por las posibles fuentes de trabajo que se abrirían, pero también preocupación, porque para extraer oro se necesita procesar la roca con el proceso de lexiviación, inyectándole grandes cantidades de agua cianurada.


Tolar Grande, el pequeño pueblo que conocerá la minería a cielo abierto.

Tolar Grande va camino a una minería irresponsable si no se toman las medidas necesarias. La empresa dice que habrá desarrollo, pero no se va a cumplir”, afirma Santos Casimiro, uno de los concejales del pueblo. El yacimiento “Lindero” es la primera mina a cielo abierto de Salta, como suele suceder, la empresa a prometido empleo y desarrollo para el pueblo, pero hasta ahora sólo han sido palabras. La mina estaría operativa en el 2019.

“No hay un compromiso serio”, asegura el Concejal. La empresa que está haciendo los trabajos previos es Mainsfield, de capitales canadienses y peruanos. El pequeño pueblo llegó a tener 5000 habitantes cuando en la mitad del siglo pasado la Mina La Casualidad extraía azufre, pero el yacimiento se agotó y la ilusión del progreso se fue detrás de los propietarios de la mina. Ahora, nuevamente un emprendimiento minero promete lo que el pueblo ya vivió: trabajo y progreso. “Ahora observamos tráfico continúo en la ruta y en el pueblo se ven grandes camiones”, explica Casimiro. Sobre el cianuro que deberán usar para extraer el oro de la roca, aún no se habla.