Se trata de ejemplares rescatados en las localidades de Pinamar, Villa Gesell, Mar de Ajó y San Clemente del Tuyú, que presentaban cuadros similares de desnutrición, anemia y alto grado de parasitosis.

La liberación tuvo lugar el pasado 22 de abril, en pleno Aislamiento social, preventivo y obligatorio.

Todo indica que quedaron varados luego de perderse buscando comida durante su último viaje migratorio. Esta especie migra entre fines de marzo y principios de abril desde la Patagonia hasta latitudes más cálidas, pudiendo incluso llegar hasta Río de Janeiro, en Brasil.

El pingüino de Magallanes es una especie catalogada como “casi amenazada” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).