Desde el domingo, vecinos de la localidad de Jachal, provincia de San Juan, se encuentran alarmados tras la rotura de un caño que transporta cianuro en el Cerro Veladero, perteneciente a la empresa canadiense Barrick Gold, que trabaja esa mina de oro y sostuvo en un comunicado que sólo hubo un problema relacionado con una filtración de un caño, y que no se produjo contaminación. 

Ayer, el Ejecutivo de San Juan presentó una denuncia penal para investigar si la fuga producida constituye un delito, al tiempo que recomendó a los habitantes de tres localidades cercanas a que se abstengan de consumir agua de red.  La denuncia fue presentada por el fiscal general del Estado, Guillermo De Sanctis, ante el fiscal general de la Corte de Justicia, Eduardo Quatroppani, desde donde será derivada hoy al Juzgado Penal de Jáchal, a cargo del magistrado Pablo Oritja.

Simultáneamente, dos dirigentes políticos de la localidad de Jáchal también presentaron a la Justicia un pedido de investigación de lo ocurrido ante “la presunta comisión de delitos contra la salud pública referidos a la posible contaminación del agua destinada al consumo humano”. Saúl Zeballos y José Oscar Torres, del Frente Progresista Popular y ciudadanos de la localidad de Jáchal, pidieron a la justicia “una exhaustiva investigación”, ante “la presunta comisión de delitos contra la salud pública, referidos a la posible contaminación del agua destinada al consumo humano”.

 

A las 48 horas del hecho, el secretario de Gestión Ambiental y Control Minero, Marcelo Ghiglione, dio a conocer los últimos estudios realizados en la zona afectada por el derrame de cianuro ocurrido en la mina Veladero. Aseguró que el río Las Taguas ya está limpio. Mientras que, en el río Potrerillos quedan entre 0,03 y 0,07 partes por millón de cianuro, lo que calificó como “mínimos vestigios”.  Además, detalló a medios locales que “hemos hecho una revisión de daños y no hemos encontrado especímenes de fauna muerta. Tampoco hemos hallado especímenes de flora que hayan sufrido daño”. Y agregó que “estas tareas están siendo realizadas por un biólogo de apellido Cortez, que es de Jáchal”. En cuanto a lo que se está haciendo en este momento, explicó que “ya estamos tomando tareas de limpieza precautorias, como recoger algún resto de hielo que esté cerca y llevándolo a lixiviación en valle”. 

El ministro de Minería de San Juan, Felipe Saavedra, había declarado que el hecho se trató de una falla técnica y “que no hay peligro para la población, pero que se iniciará un sumario que podría terminar en sanciones contra la empresa”. Se recomendó a los habitantes de las localidades de Maliman, Angualasto y El Chinguillo, cercanas a la mina Veladero, que se abstengan de consumir agua proveniente del Río Blanco que baja por la cordillera desde la zona de la mina.

Derrame

Durante unos 40 minutos falló una cañería de transporte de solución cianurada y el líquido fue contenido en primera instancia por el mismo sistema de lixiviación, que tiene piletones para contingencias, pero por efecto de la nieve circundante se produjo un desborde.

El líquido fue a parar al canal Norte, que es el que conduce el agua a un sistema de piletas más abajo y que termina en el río Potrerillos. Este río es afluente del río Las Taguas y forman parte de los afluentes, primero del río Blanco, y después del Jáchal. Según las autoridades de la provincia, al sistema hidrológico habría llegado muy poca cantidad de solución cianurada, que se terminó diluyendo y que no representa peligro para la población, las plantas o los animales.