Por Leandro Vesco / Fuente: Télam- Primera Fuente

La situació en El Jachal es muy grave a nivel ambiental, a pesar de que desde la empresa Barrick Gold minimize la situación. En las últuimas horas el juez penal de Jáchal, Pablo Oritja, confirmó que los análisis sobre el derrame en la mina Veladero concluyeron que “en cada metro cúbico de agua hay 13 gramos de cianuro, no es menor, es nocivo para la salud, pero no es todo cianuro, y que en los en los primeros muestreos a 1800 metros de la compuerta ya se constató que la cantidad de cianuro se redujo a la mitad, tenía 65 partes por millón, lo que evidencia que a lo largo del cauce del río y sus afluentes se fue degradando” Por estos motivos dispuso la ampliación hasta el 22 de octubre de la suspensión de la actividad en esa explotación.

“No hay cianuro en el agua que pueda afectar a la salud, lo que no quiere decir que no se haya producido impacto ambiental en la cuenca” del río Las Taguas, de San Juan, manifestó el Magistrado. La empresa Barrick Gold, quien explota la mina de oro de El Veladero sufrió un derrame de una sustancia cianurada, aunque fue la misma empresa quien argumentó que se trató lisa y llanamente de cianuro. El juez explicó que “un derrame  es técnicamente posible por el tipo de actividad”, pero precisó que lo que falló es una compuerta para que la sustancia no fluya al exterior “que tenía que estar cerrada y estaba abierta”. Allí está el quid de la cuestión. ¿Por qué estaba abierta esa compuerta? Esto es lo que investiga la Justicia. 

El juez comenzó a tomar declaración en calidad de wwwigos a “las personas que el día del accidente intervinieron de forma directa o indirecta en la solución de la contingencia y a personal jerárquico que pudieron haber tenido responsabilidad en la toma de decisión del cambio de seguridad de la compuerta”. A partir de que se diera a conocer el derrame vecinos y diferentes organismos ambientalistas han exigido que se de a conocer la verdad sobre qué ocurrió realmente y si este accidente fue o no intencional y verdaderamente qué impacto ambiental tiene. 

“La concentración de cianuro no es alta, se hace con bajo contenido. En el momento en que se filtró tenía 130 partes por millón. Ya en el primer muestreo se había diluido un 50 por ciento y daba 65 partes por millón. Eso da cuenta de la rápida capacidad de disolución que tiene el cianuro en el agua“, explicó Oritja. A pesar de esto, el Juez dispuso que se levante el sumistro de agua embotellada para los habitantes de los pueblos que tienen contacto con la cuenca afectada. 

La investigación, sin embargo, está lejos de estar cerrada. El juez cree que hubo falta de mantenimiento y un comportamiento “desaprensivo y negligente” de parte del personal de Barrick Gold. De acuerdo a lo investigado, se dejó abierta una compuerta que debía estar cerrada en el valle de lixiviación de la mina -el lugar donde se separa el mineral de la roca-. Esa decisión fue la que propició el derrame del líquido al denominado Canal Norte, que es el que conduce el agua hacia un sistema de piletas que termina en el río Potrerillos, afluente del cauce del Jáchal.
 
Aunque los análisis descartan la peligrosidad de la fuga para la población, la Justicia sigue con las pericias “para determinar si hay daño ambiental y en qué grado”. Para el Juez lo que sucedió es muy claro: “Entiendo que sí ha habido contaminación porque está constatado el vertido de una sustancia peligrosa en el río”, advirtió Oritja.
 
A la par de estos muestreos, la causa continúa avanzado en lo penal. Tras realizarse una inspección ocular en Veladero, el juez citó a declarar este martes al personal que intervino en el valle de lixiviación el 13 de septiembre pasado, cuando se produjo la fuga. La audiencia es clave porque de allí “puede surgir la responsabilidad de quien fue el que abrió la puerta por el cual el líquido cianurado llegó hasta el río”, contó el magistrado. En tanto la empresa Barrick Gold admitió que el derrame sobre el río Las Taguas fue de 224 mil litros de cianuro. A raíz de esa maniobra, la multinacional canadiense desplazó a 15 empleados para “facilitar el trabajo a la Justicia“. Jáchal signifca en lengua originaria “Río de las Arboledas”, el origen mismo del nombre de este hermoso lugar está en juego. Desde el año 2000, los habitantes próximos a la mina prowwwan contra la actividad minera, pero sus voces se pierden en la soledad de los valles y de los riscos. La belleza del lugar, al decir de ellos, estaría contaminada desde hace más de una década.
 
En últimas horas de hoy el Juez Ortija dispuso extender la suspensión de las actividades de la mina “El Veladero” hasta el 22 de octubre.  La medida judicial, alcanza solamente a la actividad de la planta de lixiviación de Veladero, que es donde se usa la solución cianurada para disolver el oro y la plata de la roca, mientras que el resto de los trabajos en la mina que maneja la empresa canadiense Barrick Gold, seguirán desarrollándose de manera normal. 
De todos modos, el magistrado hizo saber desde su despacho que “si el perito le dice que dentro de tres días están dadas las garantías, se levanta la suspensión”. Mientras tanto el Fiscal Federal Federico Delgado pidió que se investigue por “envenenamiento” a los directivos de Barrick Gold, y a los responsables de los poderes ejecutivos de la Nación y de San Juan relacionados con la operatoria de la minera. Para los ambientalistas, y para los pobladores vecinos a la mina, los 224.000 litros de cianuro son motivo suficiente para declarar un desastre ambiental y decidir iniciar una causa contra la empresa Barrick Gold. Se juegan aquí poderes muy grandes que rozan las áreas más altas en la toma de desición. Ahora todo está en la independencia que consiga tener el Juez para maniobrar con total libertad hasta llegar a la verdad de por qué se produjo el derrame, un Juez que debería oir a los habitantes de los pueblos cercanos a la mina que hace años vienen denunciando irregularidades en el manejo de la misma.