Mientras la provincia de San Juan se ve seriamente perjudicada por la minería, ahora un grupo de empresas privadas locales e internacionales invertirán más de u$s 250 millones para realizar siete proyectos de energía solar, los cuales representan la posibilidad de generar energía limpia para todo el país, pero también se utilizan como excusa para justificar el avance del extractivismo.

El titular de la empresa Energía Provincial Sociedad de Estado (EPSE), Víctor Doña, indicó a Télam que en San Juan “tenemos mucha minería y, en particular, cuarzo de muy buena calidad; de allí se puede extraer silicio, que es uno de los minerales que se usa para la producción de celdas fotovoltaicas que, a su vez, se utilizan para la producción de paneles solares“.

“La estrategia de San Juan es unir la minería con la energía limpia o verde, fabricar algunos componentes para producir electricidad y tratar de trasladar la experiencia de nuestra provincia con otras que tengan buenas condiciones” para el desarrollo energético renovable.

Necesitamos energía y el mundo mira como una ´manzana´ para pegar el primer mordisco. Hay interés de las empresas para invertir”, puntualizó el funcionario.

Los siete proyectos de energía solar adjudicados, cuatro de ellos en asociación conjunta entre empresas privadas y EPSE, van a incorporar 213 MW de potencia“, especificó el funcionario, y anticipó que, tras la firma de los contratos de concesión con Cammesa, previsto para este mes o abril próximo, “comenzará la construcción de las plantas” en el interior provincial.

El Ministerio de Energía y Minería de la Nación adjudicó a la provincia a fines de 2016 estos proyectos en el marco de la edición 1,5 del Programa RenovAr. La provincia resultó beneficiaria de los proyectos Ullum N1 y N2, que aportarán 50 MW; Ullum 3 y 4, otros 46 MW; Iglesia-Guañizuli, 80 MW; Sarmiento, 35 MW, y finalmente Las Lomitas, incorporará otros 2 MW al sistema.