Creadas a partir de bacterias inocuas obtenidas de la parte exterior de las manzanas, la idea de crear estas perlas biofertilizantes surgió tras la participación de la Ingeniera en alimentos Yésica Lambrese en el Campamento de Jóvenes Investigadores de la UNSL, y luego de reuniones con colegas investigadores en microbiología y biopolímeros con los que comparten el área.

“Estaba probado que esa bacteria tenía muy buenas características como promotora de crecimiento, debíamos encontrar una manera de encapsularla para poder liberarla al campo, por eso surgió la idea de los biopolímeros”, explicó Lambrese, directora de la investigación.

La aplicación fue planteada para dos tipos de cultivos: los hidropónicos, en los que las perlas se colocan directamente en el agua de producción y va liberando lentamente la bacteria, y la aplicación directa sobre la tierra.

El biofertilizante creado otorga distintas propiedades a los cultivos, entre las que se destacan la solubilización del fosfato, las fitohormonas, la fijación del nitrógeno y la competencia con otros microorganismos.

Las perlas biofertilizantes son sólidas, fáciles de trasladar para el productor, controladora biológica en caso que la planta tenga alguna enfermedad y que esté encapsulada permite que tenga un mayor contacto e interacción con la planta sin dispersarse en el suelo, liberándose de manera controlada y continua.

Este trabajo obtuvo el primer lugar en el Concurso Universitario de Innovación UNSL Xi. Como premio obtuvieron $ 50.000, dinero que destinarán en continuar con sus estudios, conocer los parámetros físicos, ver la aplicación y la respuesta de los cultivos, para llegar a una planta piloto.

“Lo interesante del proyecto es que no solo quede en la mesada de un laboratorio, sino que se logre una transferencia tecnológica directa para ver de qué manera, desde la Universidad, poder remediar un problema o mejorar algo”, dijo Gastón Fernández, integrante del equipo y agregó: “Actualmente se está pensando en tener productos sin la presencia de químicos, colaborando con el medio ambiente y la salud“.

En el mercado no existe un producto en formato perlas y que sea 100% biológico. Si bien existen estudios realizados sobre la temática, no se comercializa un producto similar.