Desde el año 2014 se viene midiendo la energía mareomotriz en las costas santacruceñas, en sus casi 1000 kilómetros de litoral marítimo esta energía limpia y renovable es tomada como una gran alternativa para la generación de energía. La Universidad Tecnológica Nacional Facultad Regional Santa Cruz recibió un moderno y único equipamiento de medición mareomotriz.

El equipamiento es parte del proyecto de generar energía renovable a través del aprovechamiento de las mareas, que vienen trabajando en conjunto entre esta Facultad, la Universidad Nacional de la Patagonia Austral y el Conicet. El ingeniero Gastón Segura, de la UTN es uno de los más capacitados profesionales en el país de esta tecnología será el encargado de poner en marcha el equipo llamado “Wave Glider

“Con el equipo ya entre nosotros podremos comenzar a planificar una campaña en la zona del Mar Austral entre Punta Loyola y Cabo Vírgenes” Segura cuenta el origen del proyecto: “Se inició en el 2013, con el cambio de Gobierno se tomó la decisión de que YPF-Tecnología no participara más y que el proyecto pase a manos del CONICET. Como consecuencia de ello se crea en Río Gallegos el Centro de Investigaciones y Transferencia Santa Cruz”

Para Segura es fundamental el aporte de los privados en esta instancia del proyecto. “Debemos apuntar a ser productores potenciales en la generación de energías renovables. Y que para ello necesitamos el aporte de todas las instituciones que se encuentran en nuestra región” La búsqueda de energía mareomotriz tiene que atender a otro interrogante, el de los ecosistemas sensibles. Por eso, en el proyecto trabajan biólogos marinos, oceanógrafos y ambientalistas, con el objetivo de reunir datos sobre la migración de fauna marina y el movimiento de las dunas en el lecho marino, para saber dónde colocar las turbinas.

Este nuevo equipo, único en el país, de características particulares y esenciales en el desarrollo de las investigaciones, nos permite realizar mediciones mareomotrices de forma satelital, enviando desde una computadora a través de Google Maps las coordenadas de ruta que debe analizar y de este modo saber qué cantidad de energía se puede obtener del mar austral”, detalló Gastón Segura.

El Wave Glider utiliza el mismo movimiento del mar para propulsarse, logrando una autonomía de hasta un año generando mediciones de distintos puntos del mar sin la intervención humana, exceptuando algún desperfecto técnico. Segura explica que la costa de Río Gallegos se halla en  la segunda posición a nivel global de amplitud de mareas, por lo que las distintas corrientes que interactúan a diario podrían generar un volumen importante de energía renovable que podría abastecer a la ciudad y también a la provincia.