Se trata de un sistema de micromovilidad que recurre al uso de bicicletas impulsadas por energía solar“Valiéndonos del transporte individual más eficiente que existe, la bicicleta, y de las energías renovables, a través de estaciones solares de recarga que aseguran un ciclo de emisión cero de carbono, presentamos la Estación de carga SMART para bicicletas eléctricas”, señaló Agustín Bucciarelli, miembro del LIDER-UNRaf.

A través de un motor eléctrico se aprovecha la energía del sol, que se genera de forma fotovoltaica en los paneles del techo de la estación de carga que alimenta a las bicicletas. El sistema de asistencia eléctrica tiene la capacidad de regularse en varios niveles y potencias, lo que permite personalizarlo según caca demanda.

El dispositivo está diseñado para respetar todos los parámetros de la normativa actual que, por seguridad, establece un límite de 500W de potencia y un corte de asistencia cuando la bicicleta alcanza a los 25 km/h.

En el edificio central de la UNRaf ya se puede encontrar el primer prototipo de la estación. Este modelo, cuenta con bastidores de carga y bloqueo que aseguran que, durante la conexión, el vehículo estará retenido ante posibles hurtos”, detalló Bucciarelli y destacó que también se está trabajando en el desarrollo de triciclos eléctricos.

Los investigadores ya establecieron una serie de sensores que recopilarán información del funcionamiento de las baterías, patrones de uso y otros datos que permitirán monitorear, evaluar y mejorar el sistema en futuras versiones.

La meta final es brindar herramientas tecnológicas novedosas para reducir la huella ambiental del humano en la Tierra, facilitar las buenas prácticas energéticas y promover el desarrollo de electromovilidad en la industria local y nacional.

“Estamos proyectando sistemas de bicicletas eléctricas compartidas, así que ahora trabajaremos en toda la parte de comunicación para el trackeo, monitoreo y registro de datos que permitirán el pedido y retiro del dispositivo por cierto período de tiempo”, concluyó Bucciarelli, quién está realizando su doctorado en CONICET.

Fuente: Agencia CTyS-UNLaM