Serán 105 los biodigestores que el gobierno de la provincia de Santa Fe instalará en diferentes escuelas rurales para que puedan producir energía a través de la fermentación de desechos orgánicos. El plan es promover el uso de “energías renovables en el sistema educativo” dentro de comunidades alejadas donde cada vez se hace más difícil y costoso llevar energía convencional.

“Esto es una innovación que tiene la finalidad didáctica de introducir en las escuelas y en todo el territorio provincial las energías renovables, con el aprovechamiento de las materias orgánicas para convertirlas en energía y biogás”, afirmó Carlos Fascendini, vicegobernador de la provincia, quien asistió a un acto en la Escuela de Educación Secundaria Orientada N° 366 de San Jerónimo del Sauce.

Las energías renovables nos permitirán un mejor desarrollo a futuro, por eso hay que trabajar fuertemente en esto”, agregó. Un biodigestor es un contenedor hermético en el que se deposita materia orgánica como desechos vegetales y frutales, para generar una mezcla que mediante la fermentación anaeróbica (sin oxígeno) convierte los productos orgánicos de descarte en gas metano (biogás) y biol, un subproducto rico en nitrógeno, fósforo y potasio, que sirve como fertilizante.

Los biodigestores forman parte de una política provincial de uso de energías renovables. “Queremos que los chicos se comprometan”, concluyó Claudia Balagué la ministra de Educación.