Una idea que nació en 2008 en el Instituto de Lactología Industrial (INLAIN), de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y el CONICET, devino en la producción de un primer prototipo de yogur con características funcionales, es decir, que aporta un beneficio adicional a la salud más allá de su rol nutritivo.

Se trata de un producto que tiene la ventaja de ser reducido en lactosa (azúcar de la leche), estar enriquecido en galactooligosacáridos (GOS), que es una fibra prebiótica, y contener alrededor de un 20 por ciento menos de sacarosa.

“En particular, los alimentos lácteos reducidos en lactosa son especialmente recomendados para las personas con ‘intolerancia a la lactosa’ y también pueden ser consumidos por la población en general. La intolerancia a la lactosa es un problema de gran impacto en América Latina, ya que se estima que alrededor del 70 por ciento de la población tiene dificultades para asimilarla correctamente. Por otro lado, los GOS son compuestos bioactivos con reconocido rol como fibra prebiótica. Por este efecto específico es que se los utiliza en una gran variedad de alimentos. Entre sus efectos positivos más destacados se pueden citar la inhibición del crecimiento de bacterias patógenas, prevención de diarrea, alivio del estreñimiento, aumento en la absorción de calcio y magnesio, reducción del riesgo de cáncer, entre otros”, sostuvo la investigadora Claudia Vénica, quien ganó en 2017 el Concurso Nacional de Innovación, INNOVAR.

La estrategia que emplean para hacer el yogur puede ser adaptada fácilmente a una amplia gama de variedades: con diferente consistencia (bebibles, batidos), con contenido calórico variable (reducidos en azúcar, bajos en grasa), naturales, saborizados, con frutas y con probióticos. En Argentina, la disponibilidad de alimentos lácteos reducidos en lactosa es muy limitada, ya que yogures con esta característica no están al alcance del consumidor. “De esta manera, el desarrollo propuesto resulta ser una opción innovadora para nuestro país y altamente factible dado que el escalado industrial se llevó a cabo satisfactoriamente y el producto obtenido alcanzó altos estándares de calidad”, destacó Vénica.