“En la madrugada de ayer, los matones ingresaron al territorio de la comunidad y sacaron a punta de pistola de su casa a dos chiquitos”, entre otros hechos de violencia, dijo a Télam Adolfo Farías, vocero del Movimiento Campesino de Santiago del Estero-Vía Campesina (Mocase-VC), la organización campesina que denunció que un grupo armado al servicio del empresario cañero Orlando Canido disparó contra integrantes de la comunidad indígena Guaycurú de Lote 5, a unos 50 kilómetros de la ciudad de Quimilí, al noreste de la capital de Santiago del Estero.

El portavoz agregó que, “en presencia de policías de Quimilí, los sicarios dispararon después contra 70 u 80 compañeros que nos juntamos para verificar que se secuestraran las armas que traían. Eran por lo menos 15 armas de grueso calibre y la policía dice que secuestraron sólo tres”.
 
Integraban el grupo unas 20 personas comandadas por Lachi Letonai, hasta ahora el único detenido, y Pablo Letonai. Al menos otros cinco agresores están identificados, aunque prófugos, según informaron al Mocase autoridades policiales que arribaron hoy desde la capital provincial.
 
Uno de los jefes policiales les dijo a los integrantes del Mocase que entre los prófugos identificados hay policías retirados que trabajaban para el ex gobernador Carlos Juárez hasta la intervención federal a Santiago del Estero dispuesta por el Poder Ejecutivo Nacional en abril de 2004.
“Unos 60 policías llegaron hoy por pedido nuestro, en comunicación con el gobierno provincial, para que busquen y capturen a los autores materiales e intelectuales del ataque a campesinos de nuestra comunidad, poseedores ancestrales de estas tierras que pretende usurpar Canido”, relató Farías.
 
El vocero subrayó, además, que el Mocase-VC denunció ya “en varias oportunidades a este empresario” que dice representar a la empresa de bebidas gasificadas Manaos y a otros intereses poderosos en su pretensión de ocupar predios reconocidos como parte de territorios indígenas por los estados nacional y provincial.
 
“Por lo que sabemos, la policía de Quimilí no ha podido dar respuesta a las preguntas de sus superiores provinciales, ya que la complicidad en el ataque a tiros de ayer está a la vista y es evidente también que anoche liberaron caminos para que escapen” los agresores, dijo el dirigente del Mocase.
 
En este marco, el referente del Mocase-VC alertó sobre el recrudecimiento de la violencia de empresarios contra campesinos en Santiago del Estero, donde en los últimos años fueron asesinados Cristian Ferreyra y Miguel Galván, jóvenes integrantes de esa organización.
 
Entre los hechos más recientes, el pasado 12 de septiembre el empresario Américo Argibay amenazó de muerte a integrantes del Mocase en presencia de funcionarios gubernamentales que iban a entregarle una notificación, expresiones que quedaron registradas en un video casero.
 
El juez provincial Darío Alarcón imputó a Argibay por el delito de “amenazas graves” pero la APDH La Plata pidió en un escrito la intervención de la justicia federal por considerar que esas amenazas constituyen “un ataque al orden democrático y constitucional”.
Por otra parte, el próximo 3 de noviembre comenzará el juicio por el asesinato de Cristian Ferreyra, cometido en noviembre de 2011 y por el cual están acusados el empresario rural José Ciccioli, como autor intelectual, y Javier Juárez, como autor material.
 
“Estos sectores empresarios están como locos con el comienzo del juicio por el asesinato de Cristian y seguramente por esta razón, entre otras, al amenazar de muerte a los integrantes del Mocase, Argibay advirtió que ellos están armados y dijo que ‘en diciembre se va a pudrir todo’ en la Argentina”, concluyó Farías.