El puestero que tenía pedido de captura por la causa de envenenamiento de 34 cóndores en la localidad de Los Molles, en el departamento de Malargüe, Mendoza, finalmente se entregó en la Unidad Fiscal de Malargüe.

Se trata de Ramón Navarro Rojas, de 67 años, quien tenía un pedido de captura desde el martes pasado luego del allanamiento policial a dos puestos de la zona.

Recordemos que ya habían detenido al puestero Nivaldo Baigorria, de 65 años, a quien por su estado de salud le concedieron prisión domiciliaria. Rojas, acompañado por una abogada se entregó ante el fiscal Javier Giaroli, a cargo de la investigación, se negó a declarar y también solicitó prisión domiciliaria, alegando ataques de pánico.

En los procedimientos los efectivos policiales hallaron carbofurano granulado, uno de los pesticidas de carbamato más tóxicos, que se comercializa mediante la marca Furadan.

Los puesteros pusieron en las fincas cebos envenenados con carbofurán, un peligroso pesticida al que le encontraron una “nueva” función: eliminar animales predadores como zorros y pumas, pero que afecta a los cóndores que bajan de las alturas para alimentarse de estos, ya que son aves carroñeras.

En calidad de prófugo, Rojas había llevado a sus cabras de veraneada a un paraje cordillerano alejado, por lo que estaban esperando que baje al llano.

La matanza de los 34 cóndores superó la cantidad registrada en 2017, que sumó un total de 32 ejemplares muertos por envenenamiento con agrotóxicos en todo el país. Con estas nuevas muertes, el cóndor andino, especie ya “amenazada” en Argentina, podría pasar a la categoría “en peligro de extinción“.