Necrofobia sigue los pasos de Dante (Machín), quien a partir de la muerte de su hermano gemelo se ve arrastrado en una espiral descendente hacia un verdadero infierno de sangre y asesinatos.

Con Gerardo Romano, Raúl Taibo y Julieta Cardinali en el elenco, Necrofobia es un thriller de suspenso que pertenece al subgénero del terror psicológico, con toques explícitos del giallo, de origen italiano, derivado del thriller y del cine de terror, que tuvo especial vigencia durante los años 70 con un considerable éxito comercial. Darío Argento y Mario Bava fueron sus exponentes emblemáticos y la cinefilia los elevó al culto. 

Antes de muerto

“La necrofobia es una enfermedad de la cual podemos adolecer todos, es el miedo a la muerte y para algunos se convierte en algo patológico y puede ser muy destructivo. Eso le pasa a Dante”, apunta Daniel De la Vega, el director.

“Soy particularmente sensible a ese tema y creo que con esta película tenía algo bueno para contar, pero sabía que iba a tener que confrontar -al igual que el protagonista- todo lo que no puedo soportar. Igual, creo que estoy haciendo un poco de catarsis a través del personaje de Machín”, agregó el director.

Autor de películas de terror como Jennifer`s Shadow (2004) y Death knows your name (2006), filmadas con bajo presupuesto para el mercado internacional y en idioma inglés, De la Vega encara ahora su segundo largometraje en español tras “Hermanos de Sangre”, una relectura moderna del Fausto de Goethe con la que se consagró hace dos años en el Festival Internacional de cine de Mar del Plata.

Muchas de las escenas fueron rodadas en locaciones de Buenos Aires Buenos Aires, una Buenos Aires estilizada bajo el manto de los escenarios habitiuales del cine giallo, tendiente a abusar de clichés psicoanalíticos y a manchar la pantalla de ese tinte amarillo (giallo significa amarillo en italiano), nostálgico y tenebroso y de sangre, una mera excusa para dar consistencia a la parte visual.

De la Vega señaló que pensó en filmar en 3D cuando se preguntó qué hubiera pasado si Roman Polanski hubiera rodado Repulsión o El bebé de Rosemary en ese formato. Sin embargo, eligió el camino trazado por Win Wenders en Pina, donde se destaca un uso climático del 3D y no una intención efectista.

“El 3D tiene un montón de limitaciones y muchas cosas a favor, pero filmar en este formato implica trabajar con gente muy especializada, aunque nosotros decidimos aprender a usarlo por nuestros propios medios, investigando y haciendo pruebas antes de largarnos al rodaje”, explicó el realizador, para quien la clave del 3D está en el equilibrio en la relación entre figura y fondo.

La nueva película de De la Vega tenía pautado el estreno el mes pasado, hecho que produjo una polémica con los exhibidores. Finalmente se estrena mañana en 18 salas del Capital, GBA, Rosario, Córdoba, Mendoza, Corrientes, Santa Cruz y Entre Ríos.