La Procuración General de la Nación rechazó los argumentos de Mendoza que pretendía que la Corte de Suprema no debía ocuparse del caso por el manejo de las aguas del Río Atuel, que esta provincia controla en forma unilateral. “Se viene el juicio”, reconoció el fiscal de Estado mendocino, Fernando Simón. La medida fue festejada en La Pampa, que desde hace casi un siglo reclama por el manejo interprovincial del Atuel.

Mendoza no empezó bien en el camino para ganar a La Pampa la demanda que ésta hizo por el uso de las aguas del río Atuel. La Pampa habia pedido en el 2014 que la Corte Suprema intervenga en este caso que ha traído desertificación y éxodo en todo su noroeste provincial. 

La Procuración General de la Nación rechazó el planteo mendocino y promovió que la próxima instancia sea el juicio. Este dictamen había sido hecho por la procurada subrogante de la Nación, Laura Monti el 7 de Junio pero en Mendoza prefirieron ocultarlo y ningún medio, hasta el miércoles pasado lo dio a conocer. Mendoza pretende seguir con el control de este río.

El conflicto por el Atuel lleva casi un siglo, empezó con los aprovechamientos hacia 1917 sobre el brazo principal del río Atuel, cuando Mendoza lo redireccionó, sin considerar los intereses de aguas abajo. En los años 30 empezó el corte de otro brazo: el Butaló, con los conocidos tapones de Ugalde que en algún instante tuvieron una conwwwación violenta de parte de algunos pobladores porque se vieron muy afectados. Luego se agudizó en 1947 cuando se inauguró embalse El Nihuil, al sur de San Rafael, con el fin de destinar las aguas a la generación de electricidad y regadío. Luego siguieron otros embalses y lo que antes era un cauce que daba fertilidad a las tierras pampeanas se fue sacando hasta transformarse en un lecho seco. 

Luego de conocerse el dictamen de la Procuración General, el Fiscal Mendocino Fernando Simón le restó importancia y declaró que  “se trata de una resolución lógica, pero no es para tanto”. Se viene el juicio, ahora empieza todo. Él fue quien había considerado que la Corte Suprema no debía intervenir en esta causa por considerar que se trataba de una causa interprovincial. La medida, oportunista, consideró que la causa era de las dos provincias, pero el agua del Atuel, sólo de Mendoza. La procuradora Monti echó por tierra los planteos mendocinos al considerar que la Corte Suprema sí es competente y que debe intervenir en esta causa para mediar y garantizar la paz interior de la Nación

Pero La Pampa tiene otro motivo para festejar, ya que Monti dio lugar a un planteo presentado por a un abogado pampeano, el Dr. Miguel Palazzani, quien consideró que el río con cauce es necesario para tener un medio ambiente sano.  Mendoza había manifestado lo contrario.

La realidad que viven ahora todas las poblaciones a la vera del Atuel es sin embargo muy diferente a los últimos tiempos, ya que Mendoza decidió llenar sus embalses y toda el agua excedente la está dejando fluir aguas abajo, hacia La Pampa, que de tener un desierto pasa a padecer los efectos de una inundación creada por las autoridades mendocinas. Los pueblos más efectos son Algarrobo del Águila y Santa Isabel, que se encuentran inundados.

Por su parte, el Gobernador de La Pampa Carlos Verna aseguró que “El hecho de que Mendoza no indique los volúmenes previstos hace que nosotros no podamos prever cuál es el caudal que tenemos que conducir. La sensación es que a mediados del mes que viene Valle Grande empezaría a erogar por vertedero y eso triplicaría el caudal que está viniendo actualmente en el Atuel”. 

El Mandatario afirmó que el daño ecológico que esto lleva es gravísimo para su provincia y sus pueblos. Volvió a reclamar por el caracter interprovincial del río y reconoció que “si hubiese una relación sensata entre las dos provincias la gente de irrigación debería comunicar en forma periódica cuál es el estado de retención, para saber qué agua va a venir, y no como dijeron públicamente, que era agua de lluvia”.

Verna además le envió una nota al ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Nación, Sergio Bergman, “reclamando además del daño ecológico que produce el corte del río Atuel, también el daño humano y económico, que nos producen las sueltas no previstas y no comunicadas”.