Poder sacar una fruta de un árbol y comerla es una de las grandes satisfacciones que nos brinda la naturaleza,  una experiencia que no nos sucede todos los días, sobre todo si vivimos en la ciudad, ya que la mayoría de los alimentos provienen del campo o de lugares alejados.

Esta carencia es lo que captaron los miembros de un proyecto de la ciudad de Seattle, Estados Unidos, llamado Beacon Food Forest, quienes están por abrir el primer ‘bosque alimenticio urbano’ en dicha ciudad.

Este lugar contará con decenas de plantas y frutas comestibles: nueces, zarzamoras, guayabas, piñas, diferentes cítricos, ciruelas, manzanas, etc. Este jardín ya cuenta con 35 árboles plantados y tiene un presupuesto inicial de 100 mil dólares.

El proceso de creación de este espacio alimenticio es un ejemplo de democracia participativa, ya que surgió de una plataforma de crowdsourcing (una forma de externalizar tareas y trabajos mediante el uso de comunidades masivas profesionales) en la que los ciudadanos pudieron participar para decidir tanto las especies que iban a plantarse, así como también detalles como el tratamiento de las plagas.