Fuente: El Chacarero

En algo coinciden los especialistas y es en que nada es tan variable e imprevisible como el clima de los últimos años. Aún así, los técnicos del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar y los Centros Meteorológicos Internacionales aseguran que las tendencias muestran una probabilidad mayor para que ocurra un año Niño, lo que significa lluvias más abundantes de lo habitual.

Aún se desconoce su intensidad. De acuerdo con Carlos Di Bella, Director del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar, “las tendencias con respecto al fenómeno muestran para los próximos meses valores de probabilidad mayores para la ocurrencia de un evento El Niño en las próximas campañas agrícolas”. De todos modos aclaró que “para conocer su intensidad es necesario esperar más tiempo a fin de interpretar más señales”. En referencia al fenómeno climático en sí, Di Bella explicó que “el Niño es consecuencia del calentamiento de las aguas superficiales de una gran franja del Océano Pacífico tropical, hecho que ocurre en períodos de entre 3 a 7 años y oscila entre 1 y 3°C, respecto de las cifras normales”.

“Este calentamiento oscilante y el patrón de enfriamiento -detalló- afectan directamente a la distribución de las precipitaciones en las zonas tropicales y puede tener una fuerte influencia sobre el clima en los otras partes del mundo”. Lluvias parace ser lo que nos depara para nuestra región el próximo trimestre, el Servicio Meteorológico Nacional prevé precipitaciones con valores superiores a lo normal sobre Misiones, Norte de Corrientes, Este de Formosa y noreste de Chaco. Para el centro y noreste de Buenos Aires, Entre Ríos, Sur de Corrientes, Este de Santa Fe, centro de Chaco, centro de Formosa, Oeste de Neuquén y Río Negro y noroeste de Chubut  se esperan lluvias normales o superiores a lo normal. Y en las restantes áreas del centro y Sur del país se esperan lluvias normales. En cuanto a la temperatura, la previsión trimestral indica valores normales o superiores a lo normal en el centro y Norte del país, sobre la región Pampeana, NEA, Chaqueña, NOA, Cuyo y Norte de la Patagonia.

El año 2014 fue uno que trajo serios problemas con respecto a los inmensos volúmenes de agua caídos en el sudoeste y este de la Provincia de Buenos Aires, anegando varios pueblos, cortando puentes e inundando rutas. De cumplirse estos pronósticos nuevamente podrían verse afectadas poblaciones que tienen caminos en pésimo estado de mantenimiento, quedando aisladas. Todos los arreglos que se prometieron, pasado un año, no se han hecho.