A modo de prueba, la ciudad china de Shanghai estrenó su primera estación de carga de energía solar para vehículos eléctricos, una opción que se replicará en los próximos años para fomentar el uso de energías limpias y luchar contra la contaminación.

La estación está formada por doce postes de carga que reciben la energía de 40 paneles solares instalados en la azotea del edificio, explicó el proveedor de energía de la ciudad, “State Grid Shanghai Electric Power Company” al diario local “Shanghái Daily”.

Los postes ofrecen un servicio de carga rápida con corriente continua a casi todos los vehículos vendidos después de 2015. En total se necesita media hora para cargar el 70% de la batería, y alrededor de dos horas para llenar por completo la batería de un vehículo eléctrico.

En comparación con las estaciones tradicionales para vehículos eléctricos, la nueva estación de carga pretende ofrecer “energía verde pura” y para ello necesita solo paneles solares, baterías de gran capacidad y postes de carga.

Por ello en el edificio se han instalado también baterías de litio para almacenar electricidad para servicios nocturnos o días nublados.

La estación fue conectada a la red eléctrica de la ciudad por si se da el caso de que la demanda exceda su capacidad de producir energía solar.

China es el país del mundo donde más vehículos eléctricos se venden y solo el año pasado, las ventas de vehículos eléctricos e híbridos se dispararon un 53% hasta superar ligeramente el medio millón de unidades, el doble que Europa (con 221.000) y casi el cuádruple que en Estados Unidos (con 157.000), y se espera que esta cifra crezca considerablemente año tras año.

Según datos oficiales, se prevé que en 2020 se vendan dos millones de unidades de estos vehículos gracias en parte a los incentivos fiscales y a que los propios gobiernos locales están llevando a cabo planes para fomentarlos.