Es imposible no hacer una relación entre esta noticia y la ubicación que tiene uno de los principales accionistas en nuestro país de la petrolera Shell, el ministro de Energía y Minería Juan José Arangueren. Hace unas horas se informó que un yacimiento importante de petróleo y gas conocido como Coirón Amargo, que se halla dentro de Vaca Muerta fue cedido a Shell para que lo explote. A fin de año comenzaran con las perforaciones. De esta manera, la multinacional angloholandesa se quedará con una buena porción de nuestros recursos naturales.

En la Patagonia la presencia de extranjeros no ha resultado una feliz idea. La minería y la industria petrolera han modificado el medio ambiente y el estilo de vida de muchas personas. La presencia de torres de extracción cercanas a barrios en Neuquén es un grave problema. Hace unas semanas se prometió que en la nueva Ley de Medio Ambiente habrá un apartado especial para que los pozos no estén cerca de áreas residenciales. 

La vecina provincia de Río Negro tiene especial fasinación por entregarle sus recursos a empresas extranjeras, hace unas semanas atrás el ejecutivo provincial le pagó la factura de electricidad a la minera MCC de Sierra Grande. En estos días hay una enorme polémica por la presencia y las actividades del magnate Joe Lewis, quien tiene una estancia de 14.000 hectáreas que incluyen al lago Escondido (al que ha cercado) y un brazo del rio del mismo nombre, en el que ha instalado una represa hidroeléctrica, que sólo espera la aprobación de Ministerio de Energia y Minería (del que Aranguren es titular) para comenzar a venderle energía a El Bolsón.

Según se supo, el ejecutivo neuquino aprobó la división de un sector de Coirón Amargo, que será explotado por Shell en conjunto con Pluespetrol. En el lugar, un rico ecostistema con monte nativo, se harán por lo menos veinte fracturas para tratar de llegar al crudo. Se invertirán 20 millones de dólares. El sistema de fractura, conocido como fracking, se trata de una técnica contaminante para extraer gas y petróleo de yacimientos no convencionales, para llegar hasta el gas o el crudo es necesario inyectar en ellos millones de litros de agua cargados con un cóctel químico y tóxico para extraerlo. Estudios han determinado que algunos de estos agentos químicos son cancerígenos.

La cesión de un bloque de Coirón Amargo representa una nueva intromisión de una multinacional que viene a llevarse nuestros recursos naturales, esta vez con la preocupante salvedad que uno de los accionistas de esta empresa es un Ministro de la Nación, que al ser consultado por esta cuestión, conwwwó: “No hay incompatibilidad