Nuestro país se acerca a uno de sus peores niveles en cuanto a recursos técnicos y logísticos para asegurar la permanencia de los habitantes en las bases antárticas, el Hercules TC -69 que debía llevar combustible tuvo un desperfecto y estuvo a punto de explotar. En su viaje de prueba, el Rompehielos Almirante Irizar detectó alrededor de 200 fallas en su sistema. Sin posibilidad de establecer un puente por mar y cielo, las bases viven una situación crítica.

La primera base antártica fue la General San Martín, hecha por el Coronel Hernán Pujato en 1951, luego nuestro país construyó más y las políticas siempre fueron de promover la presencia en la Antártida, hoy existen 13 bases, seis permanentes y siete temporarias. Las más grandes son la Marambio y la Belgrano. Todas ellas están con problemas de abastecimiento. El único plan es que pueda venir el Irizar, pero hasta ahora eso no sería posible por los problemas que presentó en su primer viaje luego de estar diez años en el astillero reparándose.

En las últimas horas la Fuerza Área Uruguaya debió socorrer a la base Marambio, que presentaba un grave problema de falta de combustible. Un hércules del hermano país abasteció con 5.000 litros de combustible, de esta manera la Base podrá seguir operativa. Se había corrido el rumor que existía un plan para ajustar el número de personas en las bases, el Jefe de la Base Marambio, el vice comodoro Gustavo Bruschini se atajó, intentando despejar dudas: “El mismo Hércules uruguayo que trajo 24 tambores de combustible viajó de regreso con 29 personas que finalizaron tareas de pre-campaña de verano. Éramos 100 personas y ahora somos 71 pero se trató de algo programado”

La preocupación en las Bases es justificada, durante el verano se abre un puente aéreo que permite, sólo algunos días, poder divisar la pista de aterrizaje de la Base Marambio. El desperfecto técnico que sufrió el Hércules de la Fuerza Aérea es una muestra de la poca infraestructura que tenemos y el mal mantenimiento de las aviones y barcos que deben operar sobre el cielo y el mar argentinos. El avión que debió aterrizar de emergencia en Río Gallegos, según fuentes oficiales, será sometido a un proceso de “modernización”

“Por eso fue necesario requerir los servicios de la aeronave uruguaya”, afirmó Bruschini, quien admitió que hay un plan de ahorro de combustible. El ajuste de esta manera, llegó a la Antártida, un sitio en donde es peligroso restringir el uso de algunos elementos, el clima y la dura condición de vida que se lleva allí vuelven necesarios el uso a discreción de los pocos recursos que se tienen.

“Como por vía aérea se puede trasladar menos combustible, pusimos en funcionamiento un plan de contingencia, sin dejar de lado ninguna de las funciones que pudimos cumplir igual sin problemas”, confirmó el jefe de la Base Marambio. A pesar de que aún hay esperanzas de que la solución mejore, los habitantes de las bases saben que el tiempo es el peor enemigo. Hasta mediados de enero habría posibilidad de que llegue el Irizar con una mayor carga de combustible y abastecimiento para el largo año antártico.

“Si por algún motivo el rompehielos no viniera, y hasta el momento no tenemos ninguna notificación de que así pudiera ocurrir, entonces sí habría que tomar algún tipo de medida”, concluyó Bruschini.