Se entiende por ‘soberanía alimentaria’ el derecho de los pueblos a desarrollar sus propias políticas alimentarias, en función de sus disponibilidades económicas, sociales y sobre todo culturales. Pero la industria alimentaria se apropia de un modelo de producción, comercialización y globalización de la alimentación que viola muchos de estos parámetros.

Esto es lo que nos transmitió Miryam Gorban, licenciada en Nutrición y coordinadora de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria (Calisa), quien inspiró a estudiantes de Nutrición de la UBA a emprender la apertura de un kiosco saludable, con la convicción de que se puede combatir el bombardeo de ultraprocesados” y “demostrar que con pocos ingredientes se puede comer rico y sano, como explicó Mariel Sposato, de 27 años, estudiante de 4 año de esa carrera, quien propuso implementar la idea hace cinco años.

Aprendimos qué era soberanía alimentaria y quisimos difundir ese concepto: saber qué estamos comiendo a través de un rotulado que informe los ingredientes del producto, de dónde viene, quién lo elabora, y relacionarlo con el comercio justo, la economía solidaria y colaborativa“, remarcó.

Hoy ya cuenta con el apoyo de 30 estudiantes que llevan adelante la iniciativa, gracias a la buena recepción de alumnos y docentes. “Me resonaban los quioscos saludables de Uruguay y quise usar esa idea para transmitir lo que pensamos muchos estudiantes de Nutrición y me acerqué al centro de estudiantes donde conocí a Pablo (Rubino, integrante de Calisa)”, señaló Sposato a Télam.

“Con el Congreso de Nutrición empezamos a compartir esta iniciativa y la posibilidad de crear espacios saludables en distintos puntos del país, como sucede en Córdoba, Salta y Lanús“, comentó a Télam Rubino, de 38 años, graduado de la carrera, docente e integrante de Calisa.

Con el aval de las autoridades, los estudiantes acondicionaron el patio que se conecta con la entrada de Nutrición para comenzar a pensar la idea de un bar saludable y una huerta agroecológica en 2016.

Según Rubino, la idea de la huerta -dispuesta en canteros- “fue comprobar que se puede producir sin veneno, producir sin explotación y recordar de dónde vienen los alimentos“.

Noelia Sabinio, de 29 años, graduada de la carrera, coordina el bar y trabaja junto con 12 estudiantes en la preparación de 500 platos diarios a 60 pesos, con vegetales y carnes magras. Arrancamos con jugos de frutas y ensaladas hasta que estudiantes y docentes nos donaron un freezer, heladeras porque no teníamos equipamiento“, contó Sabinio, quien recordó que comenzaron con un anafe, una olla y una licuadora.

La última Encuesta Nacional de Nutrición y Salud de la Secretaría de Salud de la Nación, del 27 de septiembre, indicó que el 67,9% de la población mayor de 18 años padece obesidad o sobrepeso, en menores de 5 años el porcentaje es de 13,6% y en un 41,1% en chicos de entre 5 y 17 años.