El 27 de Abril pasado en el marco de la campaña de Greenpeace “Macri cerrá Veladero”, un grupo de activistas de la ONG se manifestaron frente a la Casa Rosada, logrando traspasar las rejas de la Plaza de Mayo y un par de estos se subieron a un mástil. El objetivo era hacer un cordón humano para que se difundiera el mensaje ecológico. Esa tarde 34 activistas resultaron detenidos, ahora la justicia los sobreseyó.

La Campaña “Macri Cerrá Veladero” hace referencia a la presencia de la empresa Barrick Gold en San Juan, quienes tienen en Jáchal el proyecto minero Veladero. Hace un año atrás esta empresa extractivista vertió agua cianurada sobre el río Jáchal, provocando un desastre ambiental que hasta el día de hoy no se pueden conocer las reales consecuencias que tendrá para la salud y el ecosistema.

El Juez Alejandro Litvack sobreseyó a los 34 activistas detenidos en aquel momento y que estaban judicializados. El fiscal Daniel Pablovsky, en su dictamen afirma que “debió considerarse atípica la conducta desarrollada por los manifestantes, toda vez que si bien objetivamente, aunque hubiera sido legítima, no se habría acatado la orden policial de abandonar el sector de la plaza vedado al público, lo cierto es que el reclamo que pretendían manifestar los miembros de la agrupación Greenpeace era legítimo y pacífico, entendiendo que puestos en la balanza ambos preceptos deben privilegiarse el derecho de prowwwa y libre expresión consagrados en la Constitución Nacional”

Aquel 27 de abril, la Plaza de Mayo se hallaba vallada porque se desarrollaba una manifestación de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), el jefe de la policía que coordinaba el operativo de seguridad pidió a los activistas de Greenpeace, quienes habían logrado pasar las vallas, que cedieran en su intento de escalar el mástil que está frente a la Casa Rosada, como no logró detener en su acción a los ecologistas, llamó a la División Operaciones Urbanas de Contención y Actividades Deportivas (DUOCAD) para que detuviera a los 34 activistas. La foto recorrió el mundo.

Los activistas de Greenpeace, según el fiscal, “fueron detenidos en medio del ejercicio de su derecho de manifestación pacífica bajo el argumento de que violaron el artículo 239 del Código Penal podría transformar ese mecanismo es una forma de restringir el ejercicio del derecho de prowwwa y libre expresión”.