Por Matilde Moyano

A veces necesitamos una experiencia límite para reaccionar y hacer lo que realmente queremos hacer. Algo así como volvernos salvajes y salir de la jaula, como Agostina Trovato, una socióloga y argentina de 27 años, autora de Get Wild!, un emprendimiento que produce remeras y otras prendas con fibra de bambú, ya que sus propiedades hipoalergénicas y libres de sustancias tóxicas son justo lo que necesitaba su mamá.

Agostina trabajaba en un importante puesto de una empresa de telecomunicaciones, pero hubo algo que le hizo replantearse su vida: En 2013 su mamá tuvo cáncer de mama, y el tratamiento por radioterapia que recibía le generaba irritación y ardor en la piel. Los médicos le indicaron utilizar ropa de telas que fueran lo más natural posible, como por ejemplo la seda, pero esta no solo es muy cara, si no que además era difícil encontrar una prenda interior que fuera 100% seda.

Esto motivó a esta joven socióloga (y docente de la UBA y CAECE) a meterse de lleno en la investigación de la industria textil con la idea de poder pensar en el otro y que no sea un mero consumismo, hasta concretar este proyecto nacido de su veta más social.

Junto a sus compañeros/as Gabriela Rivero (36), Licenciada en Marketing, y Hernán Galeano (31), Diseñador y Productor Musical, hace apenas cuatro meses Agostina lanzó al mercado las remeras Get Wild! y se encuentra en proceso de desarrollo de ropa interior. El proyecto inició un pequeño cultivo de bambú para producción propia.

Yo quiero hacer las cosas bien. Quiero ser ecológica y quiero ser sustentable. Lo que yo estoy tratando de mostrar es que es posible ser una marca con un propósito, ser ecológico, y que esto sea redituable”, expresó Agostina para explicarnos por qué optó por el bambú para crear estas remeras antibacterianas, hipoalergénicas y termoclimáticas, que absorben cuatro veces más humedad que una prenda de algodón, protegen contra los rayos ultravioleta y favorecen la transpiración corporal debido a la porosidad de sus fibras, con lo cual son ideales para hacer deportes o actividades al aire libre.

BAMBÚ, UN LLAMADO A LA ‘GENERACIÓN Y’

El bambú es un recurso ecológico y sostenible, debido a su rápido crecimiento y a que no requiere de tierra fértil, ni agua adicional al agua de lluvia, ni tampoco la utilización de agrotóxicos (ninguna planta los necesita en realidad, pero en nuestro país existe un uso indiscriminado de estos, y los cultivos de algodón en particular son absolutamente todos transgénicos y van acompañados del peligroso herbicida glifosato), con lo cual la principal diferencia del bambú está en el impacto ambiental.

Las nuevas generaciones somos las que tenemos que hacernos cargo de poder innovar y crear un nuevo futuro, como lo que pasa con el algodón orgánico, con el que han iniciado proyectos sustentables, nosotros queremos subirnos a esa movida sustentable y llamar a las nuevas generaciones a que sean parte, que todo lo que sea de ahora en adelante pueda dejar una huella positiva en el medio ambiente y en el otro, en el ser humano”, dice Agostina para explicar un mensaje que buscaron reflejar en el logo de la marca, que forma una Y, lo cual representa un llamamiento a la “Generación Y”.

Otra de las ventajas del bambú es que el proceso que convierte la fibra en celulosa es el menos contaminante de todos, y además es 100% biodegradable. Sin embargo, los textiles conocidos como “dry-fit” están compuestos en mayor medida por poliéster, cuyo origen primario es el petróleo.

CONTROL DE SUSTANCIAS NOCIVAS

Si bien en el mundo existen un montón de normativas y certificaciones de sustentabilidad, en Argentina no hay y ni si quiera se están evaluando, pero esta marca cuenta con una certificación de Control de Sustancias Nocivas. Agostina nos contó que tener esto le parece importante porque “todo se construye a partir de la visión del otro, y el otro necesita que lo que uno hace esté legitimado por alguna institución, más allá de que esté en nuestro proceso de trabajo bregar por la ecología”.

Se trata del certificado ecológico Oeko Tex Estándar 100 que regula el uso de sustancias tóxicas y garantiza la utilización responsable de los recursos naturales. Esto limita la selección y gestión de colorantes y establece sustancias restringidas: LSR (formaldehidos, colorantes azoicos, ftalatos, alquilfenol etoxilado, cromo hexavalente, sustancias alergénicas, níquel, plomo y cadmio).

Por otro lado, se debe reducir la utilización de agua y energía, e implementar un mejor tratamiento de los efluentes residuales, químicos y biológicos. También se restringe la emisión de gases tóxicos y de efecto invernadero. Además, los residuos de tela generados por Get Wild! son reutilizados para confeccionar nuevas prendas o productos, lo cual reduce la huella de carbono provocada por los procesos previos.

Actualmente los productos Get Wild! se pueden adquirir a través del sitio web y redes sociales, también hay puntos de venta en la ciudad de Buenos Aires, Mendoza y Neuquén. El emprendimiento se encuentra buscando distribuidores, para ampliar los puntos de venta y poder hacer llegar estas prendas sustentables a todo el país.