La acción directa, sin intermediarios, es la única solución que encuentran las pequeñas comunidades para mejorar su calidad de vida. La ONG Verte Reir, entregó once bicicletas a la escuela rural N° 81 “Mariano Moreno”, del paraje La Escondida en Santa Fe, donde a diario los niños debían hacer grandes distancias caminando para poder acceder al establecimiento. De ahora en más, ya podrán hacer ese camino en bicicleta.

El Paraje La Escondida, está a 30 kilómetros de Venado Tuerto y su realidad es la misma que cientos de pequeños puntos en el mapa donde las gestiones políticas no llegan. Aislado y perdido, el caserío disperso está contenido por la Escuela, que es el eje social y formativo del paraje. Allí hay once alumnos que todos los días vienen de campos vecinos, caminando en algunos casos algunos kilómetros, para poder asistir a la Escuela.

Martín Mosiewicki, Maia Wiernik y Sebastián Kahansky tiene la ONG “Verte Reir”, quienes tomaron conocimiento de lo que tenían que pasar todos los días estos once alumnos, y decidieron ponerse a trabajar en forma inmediata, el objetivo era conseguir once bicicletas. Hicieron una campaña y en pocos días, la solidaridad de las personas logró que ese precioso cargamento pronto hiciera el camino desde Capital Federal hasta el paraje.

Adriana Rey es la directora de la Escuela, ella, junto a la maestra de jardin y la de grado dedican todo su tiempo a asegurarles una buena educación a los niños. En la soledad del paraje esto no es poco. Las necesidades son enormes, la distancia se agiganta para comunidades como La Escondida, alejada de la agenda de los dirigentes. Saben que sólo se tienen ellos, y que forman todos una pequeña gran familia.

El pasado 2 de septiembre, los tres integrantes de la ONG llegaron con las bicicletas a la escuela. La cara de alegría de los niños fue inolvidable, ese día allí once pequeños argentinos sintieron que no estaban tan solos. “Que sea una realidad nos deja más que felices. Con la suma de todos los que decidieron seguirnos, podemos decir que cumplimos un sueño más. Es una felicidad enorme la que nos llevamos. Cuando regresemos a nuestra ciudad y nos pregunten cómo nos fue, qué vivimos, creo que podremos decir que todo salió muy bien, pero dentro de nosotros en nuestra memoria, en nuestro corazón la alegría es inmensa. Ver la sonrisa de los chicos no tiene comparación, ver que están tan contentos ellos, sus docentes y sus padres nos llena el alma. Cada uno de nosotros se lleva una foto especial de lo que vivimos esta tarde”, comentó al diario El Litoral uno de los miembros de Verte Reir.

Para aquellas personas que deseen colaborar con la ONG, pueden ir a: https://www.facebook.com/vertereirsolidario/