Ella le confesó un día su deseo de salir al mundo. Él la abrazó y le propuso un viaje en bicicleta. Luciana Oubiña y Lucas Solís son una pareja de ciclistas marplatenses que desde hace cuatro meses recorre el país.

La aventura comenzó el 27 de diciembre de 2014 en Ushuaia, Tierra del Fuego, y el trayecto principal está marcado por la Ruta Nacional 40, que estos viajeros tomaron desde el kilómetro cero. Se trata de la ruta paralela a la Cordillera de los Andes, que empieza en Cabo Vírgenes, Santa Cruz, y llega hasta La Quiaca, Jujuy. Hasta el momento, recorrieron Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Neuquén.

Luciana tiene 32 años, es Técnica en Administración de Empresas y en Comercio Exterior, Reikista e Instructora en Meditación. Sin embargo, prefiere definirse en su blog como una ‘soñadora de un mundo mejor‘ y amante de la naturaleza y la vida al aire libre. Lucas, de 33 años, es Instructor de Soldadura y asegura que sus sueños van cambiando porque la vida cambia, y sin duda hay algo que marcará en su vida un enorme cambio: su papá falleció durante este viaje y se enteró cuatro días después debido a la falta de señal en los celulares.

Actualmente la pareja se encuentra en Mar del Plata. Cuando las cenizas del volcán chileno Calbuco afectaron Zapala, Neuquén, el viaje debió ser interrumpido no sólo por eso, ya que algo más sucedió: la mamá de Lucas tuvo un problema de salud, así que un camión llevó a los viajeros hasta Miramar, y luego pedalearon hasta su ciudad natal.

Pero en dos semanas la aventura continúa y hay otro plan, ya que Neuquén todavía sufre las  consecuencias del volcán. Ahora, Luciana y Lucas piensan trasladarse con sus bicicletas en otro medio de transporte hasta La Quiaca y hacer el camino inverso, es decir, bajar por la Ruta 40 hasta completar el trayecto en Zapala (Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Neuquén). Creen que en tres meses podrán lograrlo, igualmente nada los apura: ‘Nosotros viajamos lento, muy lento, y vamos observando cada detalle que no se puede disfrutar de otra forma que no sea viajando despacio’.

La decisión de viajar vino de la mano de la necesidad de acomodar sus situaciones laborales, y es una buena noticia saber que en los trabajos de Luciana y Lucas (administrativa contable y docente en ATAM, respectivamente) los apoyaron en este proyecto de recorrer Argentina, por lo que se tomaron un año de licencia sin goce de sueldo. Asimismo, ellos estaban dispuestos a hacer este viaje aunque les costara perder sus empleos.

Los ahorros personales posibilitan la subsistencia de estos aventureros, quienes igualmente dicen que ‘se puede amanecer todos los días en lugares distintos sin pagar un sólo peso’. Las cosas necesarias para afrontar la travesía fueron preparandolas de a poco y con varios meses de anticipación: dos bicicletas mountain bike con portaequipajes, kit de herramientas, cubierta y cámara de repuesto, bocina, luces, espejito,  cobertor impermeable,  casco, entre otras cosas.  Además de las alforjas traseras y delanteras, la pareja de ciclistas cuenta con un tráiler de una rueda que facilita transportar cosas vitales, como la ropa (que va desde guantes hasta pantalones térmicos) o el equipo de camping. Sin embargo, ellos aseguran que ‘si querés viajar, viajás tengas lo que tengas y como sea‘.

Si te interesa seguir este viaje, podés visitar el blog en el que Luciana se encarga de contar todos los detalles https://somoscomoviajamos.wordpress.com/

 

Por Matilde Moyano