El Volkswagen Vento fue un auto realmente revolucionario. Cuando lo presentaron en sociedad en 2006, sorprendió por el concepto que estrenaba, solución que rápidamente se trasladó a sus competidores y a todos los segmentos. La novedad radicaba, básicamente, en sus dimensiones: era más grande que los tradicionales modelos del segmento C (medianos), aunque sin llegar a las cotas del segmento D (grandes). Esa característica, asociada con la destacada calidad de construcción, equipamiento abundante y motores eficaces, apuntaló una performance de ventas que lo ubicó entre los más vendidos de nuestro mercado.
Ahora es tiempo de renovación. Las nuevas unidades llegan con ánimos renovados y soplando más fuerte…

Cambio de estilo. Del mismo modo que sucedió en su momento con el Golf V, el nuevo Vento no sigue el patrón estético de la serie anterior. La estética aplicada en la edición 2011 define una carrocería que privilegia el family feeling de la marca. Por eso la parrilla es tan parecida a la de otros VW de segmentos inferiores (Suran, Gol Trend, etc.). Allí se destacan las ópticas trapezoidales, los nuevos paragolpes y los antinieblas. Atrás, el cambio también es profundo. Los faros cambian el diseño redondo por uno alargado que cubre gran parte de la tapa del baúl.
Los laterales también han cambiado: además de una nervadura que corre paralela a las ventanillas conectando la trompa con la cola. Llantas y retrovisores también son nuevos. El interior fue completamente rediseñado y en cuanto al equipamiento, el Vento 2011 se ofrece en nuestro mercado según tres niveles, Advence, Luxury y Sportline. La primera, (entrada de gama), ofrece en su dotación: butacas regulables en altura, techo solar eléctrico, climatizador automático, equipo de audio con CD, MP3 y Bluetooth; computadora de a bordo, control de velocidad crucero, alzacristales con one touch en las cuatro puertas y llantas de aleación de 15”. Las opciones Luxury agregan: tapizados símil cuero, retrovisores plegables, espejo central antideslumbrante, cargador frontal para seis CD, sensores de lluvia y estacionamiento, delanteros y traseros y llantas de aleación de 16”. Las tope de gama, Sportline, completan la dotación con: butacas calefaccionadas con regulación lumbar eléctrica, tapizados de cuero, llave inteligente, aviso de nivel de líquido de limpiaparabrisas y llantas de aleación de 17”.
En el rubro seguridad, las tres están muy parejas. En la lista aparecen, frenos a disco en las cuatro ruedas con ABS (más ASR y EBD), control de estabilidad (ESP), airbags frontales y laterales delanteros, alarma y anclajes Isofix para sillas infantiles. Luxury suma airbags de cortina, mientras que Sportline agrega encendido automático de balizas en frenada repentina.

Debajo del capó. Son cuatro las motorizaciones propuestas por VW para el nuevo Vento. Dos son nafteras; las otras, Diésel. En el primer apartado aparecen dos viejos conocidos: el propulsor de cinco cilindros de 2,5 litros y 170 CV, y el 2.0 TSI de 200 CV. En el otro grupo, versiones ajustadas de clásicos gasoleros, ambos de 2,0 litros TDI, uno de 110 CV, otro de 140 CV. Las cuatro opciones se ofrecen, de serie, con transmisiones manuales: de cinco relaciones, en el 2.5 y en el TDI de 140 CV; de sexta en los restantes. Las cajas automáticas aparecen como opciones. Tiptronic para el 2.5 y DSG en el caso del TSI de 200 CV y el TDI de 140 CV.
El resto de los componentes mecánicos respetan la línea marcada por la serie anterior. Es decir que la suspensión está a cargo de un esquema independiente, del tipo MacPheson en las ruedas delanteras y semiindependiente, atrás. La versión 2.0 TSI presenta un esquema diferente: en lugar del sistema conocido como barra de torsión, utiliza un sistema multilink, más moderno y eficaz para complementar sus dotes deportivas. En cuanto a la dirección, salvo la versión 2.5, el resto tiene asistencia eléctrica.
Los precios de este nuevo modelo van desde los 124.000 pesos del 2.0 TDI de 100 CV Advence, hasta los 149.000 pesos del 2.0 TDI de 140 CV Luxury DSG.