Por Matilde Moyano

Más del 70 por ciento de la basura de los mares es plástico. Botellas, paquetes, bolsas, vasos, sorbetes, cubiertos, son algunos de los objetos que contaminan nuestro planeta, el lugar que habitamos, y con el tiempo se van transformando en microplásticos, cuya cantidad en el fondo del océano supera incluso a las de la superficie del mar.

Reducir el uso del plástico es uno de los grandes desafíos que tienen hoy en día todos los países del mundo. Una de las miras está puesta en los supermercados y negocios en general, que tienen la responsabilidad de replantear la manera de envolver sus productos, así como remplazar definitivamente las bolsas plásticas.

El supermercado ‘Rimping’ de Chiangmai, Tailandia, implementó hojas de plátano para envolver alimentos, una iniciativa que trascendió rápidamente en redes sociales, luego de que un cliente publicara fotos de su compra envuelta en hojas.

Este no es el único lugar de Tailandia en donde las hojas de los árboles son utilizadas con un fin ecológico. Los platos descartables y biodegradables, también son utilizados en otros lugares de ese país, también en Nepal.

El plástico puede tardar entre cien y mil años en degradarse. Está claro que la tecnología para reemplazarlo existe, sólo faltan más políticas ambientales estatales y de responsabilidad empresarial para erradicarlo.