Por Matilde Moyano

La contaminación por plástico es una de las principales amenazas que enfrenta nuestro planeta. Mientras la población comienza a repensar sus hábitos de consumo, cada vez más empresas reformulan la utilización de este material que se halla en cantidades alarmantes en mares y océanos, así como en especies que habitan esos ecosistemas.

En la feria del Concurso Nacional de Innovaciones celebrada el mes pasado en la Usina del Arte, encontramos diversos proyectos que proponen crear materiales para la construcción, como adoquines o ladrillos, con desechos plásticos.

Humberto Pérez Gómez, emprendedor cubano que vive desde hace años en Escobar, compartió con El Federal la propuesta que llevó a Innovar 2019: “Mi proyecto consiste en reciclar todos los tipos de materiales de desechos plásticos, y convertirlos en materiales para la construcción”.

Se corta el plástico, se introduce en un homogeneizador y se mezcla con un aglutinante polímero (que también obtiene del reciclado del plástico). Para esto se usa también el cemento plasticor, y con agua se procede a homogeneizar. Posteriormente se obtiene el grano de plástico, hecho piedrita”, detalló el Técnico Industrial.

Mientras pone en marcha su máquina y nos muestra su funcionamiento, Humberto asegura que, finalizado el proceso, el material “ya no es un plástico, si no que es un árido, entonces se procede a seleccionar el grano, que se puede mezclar con cemento, arena y agua. Se llena la tolva para alimentar el molde, que luego se prensa. Se trabaja con una mesa vibradora de prensado.”

El adoquín o ladrillo que se obtiene contiene un 70% de plástico, es resistente, atérmico, y con este se pueden hacer calles o paredes, según el modelo (el que vemos en las fotos es uno pensado para pisos o calles).

“A partir de este proceso se puede reciclar los plásticos que se desechan en grandes cantidades”, aseguró con entusiasmo este emprendedor que dedicó aproximadamente unos seis años a desarrollar este invento.
Mi interés es que se de a conocer este proyecto porque con ello se puede resolver el problema del reciclado de plástico en general”, agregó.

Por otro lado, desde Pinamar, la Cooperativa Reciclando Conciencia presentó también sus adoquines “pos consumo”, que básicamente nacen de la mezcla de cualquier tipo de material, por medio de fundición.

Lorena Cabrera y Adrián Montero mostraron estos adoquines que desarrollan desde apenas unos pocos meses. La cooperativa tiene alrededor de 30 socios, quienes realizan toda la cadena de reciclaje, desde la recolección de materiales, hasta la separación y reciclaje, para realizar productos como maceteros, sillas y cuchas para perros.