Entre las aves comunes, la tacuarita azul (Polioptila dumicola) es una de las más hermosas. Pequeña y curiosa, nos sorprenderá su repentina aparición en las copas de arbustos en bosques, montes, selvas, plantaciones, parques y jardines. Y quedaremos sorprendidos por su color general azulado, con un antifaz negro si se trata de un macho. La tacuarita azul está en continuo movimiento, con la cola siempre levantada. Con vuelos cortos y pequeños saltos, busca insectos entre las ramas para alimentarse y gracias a sus movimientos acrobáticos llega a colgarse de las mismas. Se alimenta de insectos, larvas y arácnidos que los busca en los árboles o en el suelo. Anda en pareja o en grupos de hasta cuatro ejemplares. Tienen un canto en ocasiones melodioso, es variado y lo repite completo y con mayor frecuencia en la época de reproducción. Su nido tiene la forma de una tacita pequeña, que cubre externamente con líquenes los que adhiere usando telas de araña. Los huevos son celeste verdoso con manchas castañas y pone hasta cinco. Podemos encontrarla desde el norte de nuestro país hasta el centro de la provincia de Buenos Aires. También en Brasil, Paraguay y este de Bolivia