Uno de las árboles más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires fue podado, el centenario ombú del Parque Rivadavia ya no existe más, sin ningún aviso, el gobierno municipal decidió podarlo. Con su desaparición se van también los recuerdos de generaciones enteras de niños que jugaron entre sus frondosas ramas. El motivo que se esgrimió para justificar la tala fue un hongo que afectaba al árbol.

Desde el colectivo ambientalista “Basta de Mutilar Nuestros Árboles” criticaron la acción del gobierno porteño, y aseguran que ellos son los responsables por el cual los árboles de la ciudad se enferman. Ponen el foco en la falta de planificación en la poda y el modo en el que se la hace. No existe una conciencia ambiental y mucho menos de protección con respecto a los árboles, las cuadrillas cuando salen a talar se apresuran a mutilar ejemplares, la explicación es simple: cobran por cada árbol talado.

Según un estudio que realizó la carrera de Jardinería de la UBA, estas cuadrillas de Arbolado no respetan los métodos que deben seguirse a la hora de podar y lo que verdaderamente hacen es mutilar y destruir los árboles. Esto acelera el proceso de enfermedades. En el caso del ombú de Parque Rivadavia, informan desde la agrupación vecinal, era posible la cura del ejemplar.

El ombú -un Phytolacca dioica- fue el refugio de los niños, ya que estaba al lado de los juegos. Según los vecinos, la mayor diversión era ver hasta dónde se lo podía trepar. El árbol, de un siglo, era hasta hace unos días atrás una postal del Parque y formó la identidad de los vecinos de Caballito. El grupo Basta de Mutilar Nuestros Árboles realizó el pasado sábado 14 de abril una despida frente a los restos del árbol más querido del barrio.

“No queremos hacer extracciones. Está la vida de los árboles y además representan un costo alto. El monto que demanda retirar un ejemplar es el mismo que se necesita para plantar diez árboles”, comentaron a Clarin los responsables de Arbolado de la Secretaría de Atención Ciudadana. “El patógeno permanece en el suelo por mas de un año y su control es muy difícil, por lo que se recomienda la extracción o mínimamente su descope para minimizar riesgos y evitar que la enfermedad se expanda a los otros ombúes del parque”.

“La extracción va a durar varios días. Luego se va a remover la tierra y mandarla a analizar. En el lugar se colocará una placa conmemorativa y, una vez que las condiciones de salubridad estén dadas, se volverá a plantar otro árbol” comentó al mismo medio el presidente de la Comuna 6. Ninguna placa conmemorativa podrá suplantar el ombú que marcó la infancia a miles de niños en el Parque.