Ante unas 10.000 personas en el Anfiteatro Municipal, el Consejo de Denominación de Origen Salame de Tandil presentó el pasado fin de semana este embutido gigante, que tuvo que ser trasladado por más de 30 personas. 

Luego de la medición realizada por el cocinero Juan Braceli, que constató el nuevo récord, una parte del salame se compartió entre los asistentes, otra fue subastada al público, a beneficio del Banco de Alimentos de Tandil y el resto se destinó a ser degustado por los turistas en los diferentes restaurantes de la ciudad. En total se ofrecieron 57.500 porciones de salame.

La elaboración del salame más largo de mundo se produjo según los patrones que marca la Denominación de Origen Salame de Tandil, con materias primas obtenidas dentro de la región, con alimentación a base de pasturas y maíz –según sea ganado vacuno y porcino, respectivamente- y con las proporciones establecida de carne vacuna y de cerdo.

Luego de ser estacionado y curado, el salame adquiere la consistencia necesaria y el emplume –así se conoce a los hongos que lo recubren- que le dan el color blanco ceniza característico, esenciales en la obtención del flavor.

Con sus 87,56 metros de largo, el salame es más alto que el Obelisco porteño y superó al del año anterior que, con 53,4 metros, se había convertido en el más largo del mundo.

“Año a año vivimos este momento como un gran desafío. Es un momento de felicidad en el que comprobamos lo que podemos lograr trabajando todos juntos. En este récord están presentes nuestra comunidad, nuestros antepasados, la historia compartida”, declaró Juana Echezarreta, Presidente del Consejo de la Denominación de Origen Salame de Tandil.